México, DF; 17 de junio de 2017.- Shannon Brown es una chica que en junio del 2016, decidió renovar un poco su clóset, y optó porcomprar en línea algunas prendas, entre ellas una pijama que a simple vista se veía cómoda y sexy. Aunque cuando esta última llegó a su domicilio, descubrió que en realidad era algo más que sexy.
Sin prestar demasiada atención aparenta tener un lindo y delicado estampado floral, además, Shannon consideró que tenía un buen precio, por lo que parecía la compra ideal.
Su sorpresa fue al observar los detalles de lo que creyó que era un estampado vintage, pues son diminutas personas teniendo sexo en toda clase de posiciones y algunos de los dibujos eran de tríos sexuales.
Brown se horrorizó y compartió su experiencia a través de las redes sociales. “Cuando compras una pijama de Ann Summers pensando que es un lindo diseño y al llegar a casa te das cuenta que es gente teniendo relaciones sexuales sobre ti”, escribió la joven británica.
En Ann Summers describieron el producto como “una deliciosa mezcla de confort y atracción, todo en uno”, por lo que Shannon dijo sentirse engañada con falsa publicidad.
La marca inglesa se especializa en sex toys y lencería, una señal muy clara que probablemente Shannon pasó por alto.









