Querétaro, Querétaro, a 1 de julio 2026.- José María “Chema” Tapia Franco, aspirante a la gubernatura de Querétaro por el Partido Morena, desmintió categóricamente las acusaciones de la oposición respecto a presuntos malos manejos durante su gestión al frente de la Dirección General para la Gestión de Riesgos.
Afirmó contar con toda la documentación oficial que demuestra que su cargo no administraba recursos del extinto Fondo de Desastres Naturales (Fonden).
Calificó los señalamientos de los partidos Acción Nacional (PAN) y de la Revolución Institucional (PRI) como una "guerra sucia" sistemática que busca mermar su proyecto político en la entidad, debido a que se ha consolidado como una opción altamente competitiva frente al oficialismo local.
“Categóricamente les digo que siempre es la guerra sucia contra Chema Tapia. ¿Por qué? Porque se los digo: somos el talón de Aquiles de Acción Nacional en el estado y con eso quieren desvirtuar”.
El aspirante puso a disposición de los medios su acta de entrega-recepción correspondiente al año 2016 para aclarar el funcionamiento del fideicomiso, precisando que las decisiones financieras no estaban dentro de sus facultades.
Apoyado en el reglamento interior de la Secretaría de Gobernación y las reglas de operación vigentes desde 2011, Tapia Franco argumentó que su función se limitaba a la validación de las emergencias en campo, mas no al control financiero de la bolsa federal.
“Lo único que hacíamos era validar que los desastres o emergencias se corroboraran para poder acceder a los recursos... Los únicos que autorizaban dichos recursos era la Secretaría de Hacienda y Banobras para la administración de los mismos”.
Reveló que, lejos de ser omiso, desde el año 2016 dejó certificadas y documentadas diversas inconsistencias institucionales ante las autoridades competentes.
“Cualquier momento que sea requerido por las autoridades, voy y lo demuestro, porque lo tengo denunciado, acreditado y documentado”.
Recordó que el Fonden nació en 1997 como una herramienta interinstitucional que evolucionó a través de los años.
Subrayó que el resguardo de los recursos económicos recaía en un fideicomiso operado por Banobras, bajo la estricta tutela de la Unidad de Control y Política Presupuestal de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
Explicó que las solicitudes de apoyo no eran discrecionales, sino que dependían de un estricto orden burocrático y técnico de tres días para su corroboración oficial por parte de órganos especializados dictaminados por el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred); avalados por la Comisión Nacional del Agua (Conagua), validados por la Comisión Nacional Forestal (Conafor).
Puntualizó que su injerencia comenzaba únicamente tras la confirmación de dictámenes positivos por parte de estas instancias técnicas institucionales, momento en el que se activaban los comités de evaluación.
“La instalación del comité de evaluación era facultad mía de trasladarme a los estados post desastre. Mi área no era un área preventiva, era un área operativa que se activaba una vez emitida la declaratoria”.
Recalcó que, tras la instalación del comité, las dependencias federales y estatales tenían un plazo de 7 días para solicitar apoyos parciales inmediatos directos a Hacienda, siendo esta última la única con el poder legal para liberar fondos. El político concluyó asegurando que decide dar la cara de manera transparente para sepultar mitos creados por la narrativa de Acción Nacional en la entidad.
Defendió su patrimonio asegurando tener plenamente acreditado el origen de sus propiedades mediante créditos transparentes y dijo sentirse tranquilo y enfocado en la contienda interna de la coalición que encabeza con las fuerzas de la Cuarta Transformación.
“Estoy demasiado tranquilo, concentrado ya en darle la vuelta a la página de esta guerra sucia y ver lo que viene para Querétaro”.
Afirmó que su postura crítica hacia las deficiencias del Fonden no es nueva, remitiendo a las explicaciones que ofreció públicamente entre 2022 y 2023, así como a un debate que sostuvo con el periodista Carlos Loret de Mola antes de postularse en los procesos electorales de 2024.
“Me decían: '¿Por qué estás en contra del Fonden?' Porque estaba en contra de esa burocracia. Cuando llegué a ser director general, se tardaban de 120 a 160 días para autorizar los apoyos parciales inmediatos. A los 120 días, la gente ya había perdido su casa o a su familia”.
Con estos argumentos, el político queretano reiteró que las acusaciones de la derecha local carecen de sustento normativo, ya que el retraso institucional y el manejo discrecional de los contratos de reconstrucción formaban parte de un diseño estructural del que su área operativa no formaba parte.
Cuestionó la calidad moral de los diputados del PRI y del PAN que recientemente han solicitado el regreso del fideicomiso tras desastres naturales en otros estados, acusándolos de lucrar con el dolor de los damnificados. Asimismo, respondió a las críticas locales emanadas del panismo queretano.
“La burla es que el señor (Martín Arango) salga a calumniar con la misma campaña que sacó la derecha en Querétaro desde el 2022 para generar un daño tanto personal como público. Pero ya la gente no es tonta”.









