Morelia, Mich., a 12 de febrero de 2026.— El municipio de Charo entró oficialmente en la zona roja de la fiscalización estatal. Obras a sobreprecio, deficiencias en la calidad de los materiales y posibles daños al erario colocaron al alcalde Juan Gabriel Molinero Villaseñor en la mira de los órganos de control, en un escándalo que ya trascendió la denuncia ciudadana para convertirse en un proceso institucional en curso.
De acuerdo con el diputado del Partido del Trabajo, Baltazar Gaona García, derivado de la revisión de la cuenta pública 2024, se detectaron mil 913 observaciones a los ayuntamientos del estado, de las cuales 642 siguen vigentes, incluyendo 32 observaciones por montos mayores a un millón de pesos, entre ellas el municipio de Charo.
“Hay 68 municipios de los cuales se generaron informes de distintas responsabilidades, van a pasar estas observaciones a un área de investigación para poder integrar los expedientes, si en ese transcurso no se solventan ya se tendrán que deriva a donde proceda, si es al Tribunal de Justicia Administrativa o a la Fiscalía Anticorrupción”.
Como presidente de la Comisión Inspectora de la Auditoría Superior de Michoacán, Gaona García advirtió que las irregularidades detectadas no son normales y evidencian un mal manejo de los recursos públicos.
“Se practicaron 28 auditorias de obra donde se identificó que la mayoría de obras tienen deficiencias en la calidad de los materiales que se usaron y que están a sobre precio”.
El señalamiento sacudió a Charo, donde desde hace semanas ciudadanos han denunciado públicamente obras mal ejecutadas, costos inflados y presuntos conflictos de interés. Las sospechas apuntan a que entre las obras observadas podrían estar las realizadas por la empresa constructora propiedad del alcalde, misma que habría operado —según denuncias difundidas en redes sociales— mediante la contratación de una empresa jalisciense para simular costos y facturación.
El propio legislador fue claro al advertir que los hallazgos obligarán a endurecer la fiscalización: “Este dato nos lleva a nosotros a analizar que va a ser necesario que en un futuro todos los municipios tengan auditoria de obra para revisar como se están haciendo las obras en los municipios”.
Mientras tanto, el caso Charo ya se perfila como uno de los expedientes más delicados del actual proceso de revisión, con la expectativa de que a principios de marzo la Auditoría Superior de Michoacán dé a conocer qué municipios enfrentan irregularidades y qué funcionarios deberán responder ante instancias administrativas o penales.
Hoy, la pregunta ya no es si habrá auditoría, sino hasta dónde llegará.








