Washington, Estados Unidos, a 6 de abril de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó polémica este lunes tras afirmar que goza de una alta popularidad en Venezuela, incluso por encima de cualquier figura política de ese país, en medio del nuevo escenario bilateral entre ambas naciones.
Durante una conferencia en la Casa Blanca, el mandatario aseguró que su nivel de aceptación en territorio venezolano es superior al de otros líderes, lo que, dijo en tono irónico, le permitiría aspirar en el futuro a la presidencia de ese país. “Cuando termine con esto, podré ir a Venezuela”, comentó, al tiempo que bromeó con aprender español próximamente.
Trump también destacó los beneficios económicos obtenidos tras la relación reciente con Venezuela, al señalar que más de 100 millones de barriles de petróleo ya han sido enviados a Estados Unidos, específicamente a Houston. Según el mandatario, dichos recursos energéticos habrían compensado ampliamente los costos de la operación militar en la que fue capturado el ex presidente Nicolás Maduro.
El líder republicano hizo referencia a este tema al comparar la situación venezolana con el conflicto actual en Medio Oriente, particularmente con Irán, cuyos líderes aseveró, tienen posturas más radicales que las de Venezuela.
En este contexto, Washington ha flexibilizado en los últimos meses varias sanciones contra Caracas, especialmente en el sector energético, con el objetivo de incentivar inversiones extranjeras y reactivar la industria petrolera.
Tras la detención de Maduro, la actual presidenta, Delcy Rodríguez, asumió el poder y puso en marcha una serie de reformas económicas, entre ellas la apertura del sector de hidrocarburos a capital internacional, medidas que han sido reconocidas positivamente por el gobierno estadounidense.
Como parte de los acuerdos, el petróleo venezolano puede comercializarse bajo supervisión de Estados Unidos, que administra los ingresos generados mediante cuentas controladas en el extranjero, con el fin de vigilar su uso.









