Morelia, Michoacán, a 25 de junio 2026.- Ernesto Rafael N., alias “El Sierra 1”, mantenía su centro de operaciones y refugio en la localidad de Acahuato, municipio de Apatzingán, desde donde dirigía una red de extorsión, tala clandestina y despojo de terrenos que impactaba directamente a la zona alta de Morelia y el municipio de Villa Madero.
De acuerdo con José Antonio Cruz Medina, secretario de Seguridad Pública estatal, el ahora detenido utilizaba la región de Tierra Caliente para coordinar la logística de su grupo delictivo, el cual centraba sus ataques en los sectores resinero y maderero. "Él lideraba el propio, lo que él tenía es que su operación la realizaba desde Acahuato, mandaba, ordenaba y desde allá tenía un tema como de refugio", detalló el funcionario.
A pesar de radicar en la zona de Apatzingán, "El Sierra 1" concentraba su actividad criminal en puntos estratégicos de la capital michoacana como Altozano, Jesús del Monte y El Durazno. Según las investigaciones, el grupo criminal se apoderaba de terrenos y cobraba cuotas a aserraderos. La captura del objetivo se dio en seguimiento a una orden de aprehensión por el homicidio de un empresario mezcalero, crimen derivado precisamente del cobro de extorsiones.
"Él tenía más el tema de la resina, propiamente la extorsión a los resineros, a los madereros, en esa parte alta donde se concentra la parte donde acumulan la madera... el despojo, el tema de tala de árboles y la extorsión", puntualizó Cruz Medina.
El mando policial reveló que Ernesto Rafael N. mantenía una estructura de corte familiar que operaba a través de alianzas con Cárteles Unidos y Los Templarios para sostener una disputa contra el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en la zona de Villa Madero e Indaparapeo.
La captura fue posible tras ubicar los desplazamientos del objetivo entre la zona rural de Morelia y su base en Acahuato.









