Morelia, Mich., a 25 de agosto de 2026.- El caso del asesinato de Carlos Manzo vuelve a sacudirse. A casi diez meses del homicidio del exalcalde de Uruapan, su hermano Juan Manzo elevó nuevamente el tono de sus cuestionamientos y anunció que buscará que la Fiscalía General de la República (FGR) atraiga la investigación, al considerar que existen inconsistencias que todavía no han sido esclarecidas.
En el centro de sus señalamientos hay una pieza que, hasta ahora, permanece fuera de la investigación estatal: los teléfonos celulares que pertenecieron a Carlos Manzo.
Juan Manzo sostiene que esos dispositivos podrían contener información relacionada con las amenazas que recibió su hermano antes de ser asesinado y cuestiona que no hayan sido entregados a la Fiscalía para su análisis.
La acusación vuelve a colocar bajo los reflectores a Grecia Quiroz, viuda de Carlos y actual presidenta municipal de Uruapan, así como a Samuel “N”, excolaborador del Ayuntamiento señalado por las autoridades dentro de la investigación por presuntamente proporcionar información sobre los movimientos del exalcalde al crimen organizado.
El misterio de los celulares
De acuerdo con Juan Manzo, aproximadamente tres semanas antes del asesinato Carlos le habría mostrado información contenida en sus teléfonos relacionada con grupos criminales que supuestamente pretendían atentar contra él.
Para el hermano del exalcalde, esa información podría ser relevante para reconstruir qué sabía Carlos antes de su muerte y quiénes conocían las amenazas que enfrentaba.
Por ello, cuestiona que los dispositivos no hayan sido puestos a disposición de la Fiscalía.
El asunto no es nuevo. En meses anteriores, la Fiscalía de Michoacán había manifestado interés en obtener el teléfono; posteriormente, el fiscal Carlos Torres Piña sostuvo que su entrega había dejado de ser indispensable para el avance de las investigaciones.
Ahora Juan Manzo vuelve a colocar el dispositivo en el centro de la discusión y plantea que su contenido debe ser revisado por las autoridades federales.
La pregunta permanece abierta: ¿Qué información contienen los celulares de Carlos Manzo y por qué no han formado parte de manera plena de la investigación?
Juan Manzo pide que la FGR tome el caso
El hermano del exalcalde anunció que solicitará formalmente a la FGR atraer la investigación del homicidio.
Su argumento es que existen inconsistencias que, desde su perspectiva, no han sido atendidas suficientemente por las autoridades estatales.
Entre los puntos que pretende que sean revisados están la situación de los teléfonos, el papel de excolaboradores de Carlos y las circunstancias que rodearon el manejo de información dentro del Ayuntamiento antes y después del asesinato.
Juan también ha rechazado que sus cuestionamientos tengan como objetivo frenar las aspiraciones políticas de Grecia Quiroz. En declaraciones recientes sostuvo que su prioridad es el esclarecimiento del asesinato de su hermano.
Samuel “N”: el nombre que vuelve a aparecer
Mientras Juan Manzo exige revisar las piezas que, según él, no encajan, otro nombre vuelve a cobrar relevancia: Samuel García Rivero, identificado en la investigación como Samuel “N”.
Autoridades federales han señalado que Samuel “N” habría proporcionado información sobre actividades y movimientos de Carlos Manzo a integrantes del crimen organizado.
Ahora, una nueva declaración vuelve a poner su relación con el Ayuntamiento bajo la lupa.
Yesenia Méndez Rodríguez, quien fue secretaria particular de Carlos Manzo, acudió este 25 de agosto ante la Fiscalía General del Estado para ampliar su declaración y entregar información relacionada con el homicidio. Según los reportes sobre su comparecencia, afirmó que Samuel habría llegado al Ayuntamiento por recomendación de Grecia Quiroz.
La exsecretaria también habría señalado que Samuel tenía acceso a información relacionada con la agenda y movimientos de Carlos.
Ese señalamiento es particularmente relevante porque coincide con una de las líneas de investigación que ya habían sido expuestas públicamente por autoridades: la posible filtración de información desde el entorno del propio alcalde asesinado.
Pero existe una diferencia fundamental entre tener una relación laboral o personal con una persona investigada y conocer o participar en sus presuntas actividades criminales.
Hasta ahora, no existe información pública que permita afirmar que Grecia Quiroz supiera que Samuel “N” presuntamente filtraba información al crimen organizado, ni que ella haya participado en el homicidio de Carlos Manzo.
Las piezas que Juan Manzo quiere que se investiguen
La ofensiva del hermano de Carlos ocurre en medio de una creciente disputa pública sobre qué ocurrió realmente dentro del círculo cercano del exalcalde.
La exsecretaria de Carlos sostiene que Samuel tenía acceso a información que no debería haber conocido. Sus señalamientos ya fueron puestos en conocimiento de la Fiscalía y, según los reportes publicados este martes, acompañó su ampliación de declaración con documentación.
Una disputa que ya es también política
El conflicto no se limita al terreno judicial.
Un día antes de anunciar su intención de recurrir a la FGR, Juan Manzo lanzó una carta abierta contra Jorge Álvarez Máynez, dirigente nacional de Movimiento Ciudadano, por el respaldo que ha expresado hacia Grecia Quiroz y el Movimiento del Sombrero.
Juan acusó a MC de utilizar políticamente el asesinato de Carlos y sostuvo que quienes realmente buscan justicia deberían concentrarse en esclarecer el homicidio y no en obtener beneficios electorales.
El enfrentamiento revela una disputa cada vez más evidente por el significado político del legado de Carlos Manzo.
De un lado se encuentra Grecia Quiroz, quien asumió la presidencia municipal después del asesinato de su esposo y ha continuado con el proyecto político identificado con el Movimiento del Sombrero.
Del otro aparece Juan Manzo, quien desde el gobierno estatal ha incrementado sus críticas contra quienes, según él, están convirtiendo la tragedia de su hermano en una plataforma política.
Acusaciones que deberán probarse
Los señalamientos realizados en las últimas horas son graves, pero deben manejarse con precisión.
No está demostrado que Grecia Quiroz haya participado en el asesinato de Carlos Manzo.
No está demostrado que haya conocido o autorizado una eventual filtración de información al crimen organizado.
Tampoco está acreditado que el Ayuntamiento haya financiado las defensas de personas investigadas, una acusación que también ha circulado en torno a este conflicto.
Lo que sí existe es una serie de declaraciones y cuestionamientos que ahora deberán ser contrastados por las autoridades.
La investigación oficial ya ha señalado la existencia de personas del entorno de Carlos que presuntamente proporcionaron información a integrantes del crimen organizado. La nueva declaración de Yesenia Méndez introduce nuevos señalamientos sobre cómo habría funcionado ese acceso a información.
Y Juan Manzo pretende que todas esas líneas sean revisadas por la instancia federal.
La pregunta que vuelve a sacudir Uruapan
Aquel 1 de noviembre de 2025, Carlos Manzo fue asesinado durante un evento público en Uruapan.
Desde entonces, las autoridades han presentado avances, detenido a presuntos responsables y señalado una estructura criminal detrás del ataque.
Pero ahora, desde el propio entorno familiar de la víctima, surge una exigencia para revisar nuevamente algunas de las piezas del rompecabezas. Y, sobre todo, averiguar qué sabía cada persona antes del asesinato y qué ocurrió con esa información después de la muerte del alcalde.
Juan Manzo quiere que esas preguntas lleguen a la FGR.
Mientras tanto, las nuevas declaraciones de una excolaboradora de Carlos vuelven a poner bajo la lupa a Samuel “N” y su relación con el entorno de Grecia Quiroz.
Por ahora, la pregunta que queda flotando sobre el caso es tan sencilla como inquietante: ¿Qué hay en los celulares de Carlos Manzo que todavía no conoce la Fiscalía?









