Zacapu, Mich., a 20 de agosto de 2026.— En Zacapu, las computadoras que reciben estudiantes llevan un nombre que difícilmente pasa desapercibido: “MONI VALDEZ. Presidenta Municipal”. No es el nombre de un programa. No es únicamente el escudo del Ayuntamiento. No es una identificación genérica del Gobierno Municipal. Es el nombre de la alcaldesa.
Y mientras esas computadoras llegan a manos de estudiantes durante graduaciones y actos escolares, las fotografías de las entregas aparecen en el Facebook personal de la presidenta municipal, acompañadas del hashtag #GobiernoDeTransformación, el lema de la administración.
El asunto abre una pregunta incómoda: ¿dónde termina la comunicación de gobierno y dónde comienza la promoción personalizada de una funcionaria con bienes y acciones públicas?
La respuesta, si existe una denuncia, corresponderá a las autoridades electorales. Pero las imágenes ya cuentan una historia.
Computadoras con el nombre de la presidenta. Niñas y jóvenes sosteniéndolas. Fotografías con la alcaldesa. Eventos escolares. Uniformes con su nombre. Regalos para maestros identificados de la misma manera.
Y todo ello difundido reiteradamente desde una cuenta personal que, al mismo tiempo, funciona como escaparate de acciones gubernamentales.
El artículo 134 constitucional establece límites expresos para evitar que la propaganda gubernamental implique promoción personalizada de servidores públicos. En Michoacán, el artículo 169 del Código Electoral también contempla restricciones para vincular el nombre, imagen, cargo o símbolos de funcionarios con la promoción de acciones gubernamentales.
El nombre no está en Facebook: está sobre el bien
Este es uno de los puntos que podría resultar más incómodo para la administración. La identificación descrita en las computadoras no dice simplemente: “Ayuntamiento de Zacapu”, sino “MONI VALDEZ Presidenta Municipal".
El nombre está colocado en el centro del equipo, justo donde las cámaras pueden captarlo cuando el beneficiario sostiene la computadora, y eso es precisamente lo que ocurre en las fotografías difundidas: La imagen termina mostrando una cadena visual difícil de ignorar, donde se observa a los estudiantes recibiendo o sosteniendo los apoyos, donde se lee el nombre de “Moni Valdez” y su cargo de presidenta municipal, mientras la propia Mónica Valdez acompaña sus publicaciones con el hashtag “Gobierno de Transformación”.
“Me dio mucho gusto apoyarla”
El 17 de julio, la propia alcaldesa publicó una fotografía con una estudiante de la Secundaria ESMO. La joven aparece sosteniendo una computadora con el nombre de la presidenta municipal.
El mensaje comienza describiendo a la estudiante y termina con una frase particularmente relevante: “Me dio mucho gusto apoyarla para que siga con sus estudios y cumpliendo sus sueños.”
No se presenta únicamente como un comunicado del Ayuntamiento, sino que la alcaldesa habla en primera persona, haciendo que la acción aparezca vinculada directamente con la funcionaria. Y nuevamente aparece #GobiernoDeTransformación.
No fue una sola computadora
Las fotografías de junio y julio muestran, según la descripción de las publicaciones, varios estudiantes sosteniendo equipos con la misma identificación.
El 3 de julio aparecen fotografías de jóvenes de la Prepa UVAQ con computadoras marcadas con el nombre de la presidenta; ese mismo día, otra publicación relacionada con la ESMO muestra a una joven junto a la alcaldesa con otro equipo identificado de la misma manera.
El 2 de julio ocurre algo similar durante una clausura de la Primaria Félix Acosta.
Y el 14 de julio aparece otra menor sosteniendo una computadora con la misma etiqueta.
La repetición es precisamente lo que puede convertir una fotografía aislada en un patrón susceptible de análisis.
Pero las computadoras no serían lo único
Las fotografías descritas muestran que el nombre de Moni Valdez también aparece en otros bienes.
El 14 de mayo, durante un evento dedicado a maestras y maestros, aparecen regalos que incluyen televisiones, ventiladores y una tostadora identificados con el nombre de la presidenta.
El 16 de abril aparecen menores relacionados con una actividad deportiva utilizando o sosteniendo uniformes con la leyenda “Moni Valdez”.
De esta manera, el nombre de la alcaldesa aparece asociado a diferentes entregas y actividades públicas, en forma deomputadoras, uniformes, regalos y eventos escolares.
El Facebook personal que parece escaparate de gobierno
En esta historia, hay otro ingrediente en las posibles irregularidades, pues las publicaciones no fueron difundidas desde la página oficial del Gobierno de Zacapu, sino desde la cuenta personal de la alcaldesa.
Sin embargo, las publicaciones hablan de estudiantes; escuelas; graduaciones; apoyos; trabajadores municipales; obras; infraestructura; programas; entregas; actividades públicas. Y utilizan de manera reiterada #GobiernoDeTransformación, el lema de la administración municipal.
La autoridad tendría que determinar si esas publicaciones constituyen comunicación personal, propaganda gubernamental o una combinación de ambas.
El TEPJF ha reconocido que las redes sociales pueden ser objeto del análisis previsto por el artículo 134 cuando mediante ellas se difunden contenidos gubernamentales susceptibles de generar promoción personalizada.
La línea roja
La ley no prohíbe que una alcaldesa entregue computadoras, tampoco le impide asistir a una graduación ni tomarse fotografías con estudiantes.
El problema potencial aparece cuando los beneficios públicos comienzan a asociarse reiteradamente con el nombre, imagen y cargo de una persona servidora pública.
Y en este caso existe un elemento adicional: el nombre de la funcionaria no solamente aparece en la publicación; aparece sobre el objeto que recibe el ciudadano.
Ese detalle podría convertirse en una de las piezas centrales de una eventual investigación.
¿“Gobierno de Transformación” o “Gobierno de Moni Valdez”?
Esa es, en última instancia, la pregunta que deja el conjunto de imágenes.
Porque mientras el lema oficial habla de un “Gobierno de Transformación”, las fotografías muestran repetidamente bienes identificados con el nombre de la presidenta municipal.
La diferencia entre ambas cosas no es menor, mientras un programa institucional pertenece al Ayuntamiento y un beneficio público se financia, en su caso, con recursos públicos, cuando sobre el bien aparece en letras grandes el nombre de "MONI VALDEZ" la acción gubernamental adquiere una identificación personal.
Y eso es justamente lo que las autoridades electorales tendrían que determinar: si se trata de una simple identificación o si, por la forma, frecuencia y contexto de su utilización, puede constituir promoción personalizada.
De cualquier forma, en las redes de la alcaldesa existe un rastro fotográfico perfectamente visible: Computadoras, regalos y uniformes con su nombre, eventos públicos, beneficiarios recibiendo los bienes y Mónica Valdez posando con ellos, así como el lema oficial del gobierno acompañando a as publicaciones.
La pregunta ante esta situación es si estos hechos ya han sido denunciados ante las autoridades electorales, para determinar si Mónica Valdez utilizó la comunicación y los bienes vinculados al gobierno municipal para construir una imagen personal alrededor de los apoyos públicos.
Y esa es una pregunta que, en Michoacán, no corresponde resolverla con una publicación de Facebook, sino con la ley y, eventualmente, con un expediente electoral.









