Atizapán, Mex., a 2 de septiembre de 2026.- Lo que parecía una reunión entre socios terminó convertido en una escena de horror. Jonathan “Honas” Meléndez, tecladista, compositor y productor de Camilo Séptimo, fue asesinado junto con su esposa embarazada, su hija de apenas tres años y una joven de 21 años, en el interior de un departamento ubicado en la exclusiva Zona Esmeralda.
El crimen ocurrido el martes 1 de septiembre tomó un giro todavía más perturbador cuando las autoridades confirmaron la detención de dos hombres y señalaron que uno de ellos era socio del músico y habría aprovechado la relación de confianza para ingresar al domicilio.
La tragedia dejó además una imagen que ha conmocionado a quienes conocen el caso: un niño de seis años permaneció con vida dentro del inmueble y fue localizado sin signos de violencia, mientras en otras habitaciones se encontraban los cuerpos de las víctimas.
La reunión que terminó en masacre
De acuerdo con información difundida por medios nacionales, “Honas” habría advertido previamente a un amigo que tenía programada una reunión con un socio con quien mantenía problemas.
La versión adquiere especial relevancia porque, según esos reportes, el músico incluso habría pedido a su amigo que, si dejaba de comunicarse después de cierto tiempo, acudiera a las autoridades.
Horas después, el músico estaba muerto.
La Fiscalía del Estado de México estableció preliminarmente que los hechos habrían ocurrido entre aproximadamente las 17:30 y las 19:40 horas del martes. El hallazgo de las víctimas fue reportado cerca de las 23:50 horas.
La pregunta que ahora intenta responder la investigación es estremecedora: ¿Qué ocurrió durante aquella reunión para que terminara con cuatro personas asesinadas?
El socio que pasó a sospechoso
La investigación dio un vuelco cuando las autoridades identificaron entre los detenidos a Diego Sebastián “N”, señalado como socio de Jonathan Meléndez y probable autor del multihomicidio.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que el sospechoso habría aprovechado la relación de confianza que tenía con el músico para ingresar al domicilio.
También fue detenido Gerardo “N”, investigado por su probable intervención en los mismos hechos.
Ambos fueron localizados en la Ciudad de México en un operativo realizado con participación de autoridades mexiquenses y capitalinas, en menos de 12 horas después del crimen, según lo informado por las autoridades.
Pero la detención no significa que judicialmente ya hayan sido declarados culpables: ambos son presuntos responsables y será el proceso penal el que determine su responsabilidad.
Dinero, negocios y 300 mil pesos
Aquí aparece uno de los puntos más polémicos del caso.
Versiones periodísticas señalan que Jonathan Meléndez y su socio mantenían negocios relacionados con la renta de inmuebles en Valle de Bravo, Estado de México.
Además, algunos reportes han relacionado el conflicto entre ambos con una cantidad de aproximadamente 300 mil pesos y con un supuesto préstamo.
Públicamente ha quedado establecido que existía una relación de negocios entre Jonathan y uno de los detenidos y que, según la hipótesis de las autoridades, esa relación habría facilitado el acceso al domicilio.
Cuatro víctimas y un niño que sobrevivió
La escena encontrada por los policías resulta particularmente estremecedora.
Las víctimas fueron identificadas como Jonathan Samuel Meléndez Ochoa, de 38 años; su esposa, de 35 años y con aproximadamente cuatro meses de embarazo; la hija de ambos, de tres años; y una mujer de 21 años.
Los reportes de la Fiscalía señalan que algunas de las víctimas fueron encontradas maniatadas.
La pequeña de tres años presentaba una lesión por arma de fuego, mientras que Jonathan presentaba una herida de bala en la espalda, según los datos difundidos por la Fiscalía.
En el mismo inmueble se encontraba el hijo de seis años de la pareja.
Estaba vivo y sin signos de violencia.
El menor fue posteriormente entregado a sus familiares.
La mascota de la familia también fue localizada sin vida, de acuerdo con la información oficial difundida sobre el caso.
Una familia destrozada
El caso ha generado indignación no solamente por la identidad del músico, sino por la brutalidad del ataque. Jonathan no estaba solo.
La persona que, según las versiones difundidas, acudió a encontrarse con un socio terminó asesinada junto con su esposa, quien estaba embarazada, y su pequeña hija.
Una cuarta víctima también perdió la vida.
Y mientras todo ocurría, un niño de seis años permaneció dentro del domicilio.
Por ahora, las autoridades no han dado a conocer públicamente todos los detalles de lo sucedido durante las horas críticas del ataque.
Un crimen en investigación
El móvil continúa siendo una de las grandes incógnitas.
Una de las posibilidades que se investiga apunta a un robo, mientras que las versiones sobre los problemas entre Jonathan y su socio han colocado los asuntos económicos como otro elemento bajo análisis.
La existencia de una reunión previamente pactada, la relación de confianza entre la víctima y uno de los detenidos y las versiones sobre problemas entre ambos forman parte de las piezas que deberán ser conectadas por los investigadores.
Por ello, afirmar en este momento que todo ocurrió exclusivamente por dinero sería adelantarse a las conclusiones ministeriales.
Pero hay un hecho que difícilmente puede ignorarse: Jonathan habría sabido que tenía problemas con la persona con la que se reuniría.
Y esa reunión terminó convirtiéndose en una tragedia.
Del escenario a la escena el crimen
Jonathan “Honas” Meléndez era integrante fundador de Camilo Séptimo, además de tecladista, compositor y productor.
La noticia de su asesinato sacudió a seguidores de la agrupación y a la escena musical mexicana. La banda había construido durante años una carrera dentro del circuito de música independiente hasta llegar a escenarios de gran tamaño.
Horas antes de que el crimen trascendiera, las redes sociales todavía mostraban contenido relacionado con la trayectoria musical de la agrupación.
Nadie imaginaba que uno de sus integrantes terminaría muerto junto con su familia.
Dos detenidos; muchas preguntas
La Fiscalía mexiquense ya tiene a dos personas bajo investigación.
Diego Sebastián “N”, socio de Jonathan y señalado como probable autor del multihomicidio, y Gerardo “N”, investigado por su probable participación.
Lo que comenzó como una reunión entre personas que aparentemente tenían una relación de confianza terminó con cuatro vidas arrebatadas, una familia destruida y un niño de seis años convertido en sobreviviente de una tragedia que las autoridades todavía intentan reconstruir pieza por pieza.
La música se apagó. Ahora falta conocer toda la verdad detrás de la masacre.









