Aquila, Mich., a 21 de mayo de 2026.- Una nueva jornada de violencia sacudió este jueves a la región costa-sierra de Michoacán luego de que habitantes de la Comunidad Indígena de Santa María Ostula denunciaran un ataque armado contra la localidad de La Cofradía, hecho que desde temprana hora sembró miedo entre las familias y provocó la movilización de la Guardia Comunal.
De acuerdo con reportes emitidos por autoridades comunitarias y testimonios difundidos por pobladores, la agresión comenzó alrededor de las 06:20 horas, cuando sujetos armados presuntamente ligados a un grupo criminal con presencia en la sierra de Chinicuila comenzaron a disparar desde zonas elevadas hacia viviendas del poblado.
Los disparos, realizados presuntamente con armas de alto poder desde los cerros que rodean la comunidad, obligaron a decenas de familias a resguardarse dentro de sus hogares en medio de escenas de tensión, incertidumbre y angustia.
Ante la situación, elementos de la Guardia Comunal de Ostula desplegaron acciones defensivas para proteger a la población civil e intentar contener el avance de los agresores, mientras habitantes permanecían refugiados a la espera de que cesaran las detonaciones.
Hasta el cierre de los primeros reportes no se había confirmado la existencia de personas lesionadas o fallecidas; sin embargo, habitantes señalaron que el impacto emocional y psicológico entre la población ha sido profundo, particularmente entre niños, mujeres y adultos mayores que vivieron horas de terror por el temor a que los ataques se intensificaran.
La Comunidad Indígena de Santa María Ostula lanzó un llamado urgente a autoridades de los tres niveles de gobierno para reforzar la seguridad en la zona mediante el despliegue de fuerzas terrestres y apoyo aéreo, al advertir que la población se encuentra en una situación de vulnerabilidad.
En el posicionamiento difundido este jueves, las autoridades comunales exigieron además acciones inmediatas para detener la violencia que, aseguran, golpea de manera constante a los pueblos originarios nahuas de Michoacán.
El nuevo episodio ocurre en medio de una escalada de tensión en la región y reaviva la preocupación por las condiciones de seguridad que enfrentan las comunidades indígenas asentadas en la costa michoacana. Mientras tanto, en La Cofradía, la mañana transcurrió entre el eco de los disparos y la incertidumbre sobre lo que pueda ocurrir en las próximas horas.









