Morelia, Mich., a 9 de agosto de 2026.- El mercado estadounidense comenzó nuevamente a recibir aguacate procedente de Michoacán, luego de varios días de incertidumbre provocados por la suspensión de las inspecciones fitosanitarias realizadas por personal del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).
El primer efecto del acuerdo entre autoridades de ambos países ya se refleja en las empacadoras: alrededor de 9 mil toneladas de aguacate que permanecían listas para exportarse comenzaron a ser movilizadas hacia Estados Unidos.
La fruta corresponde a cargamentos que ya habían sido procesados, empacados y sometidos a la refrigeración necesaria para soportar el traslado. Al quedar interrumpidas las revisiones estadounidenses, estos embarques permanecieron detenidos a la espera de que se restablecieran las condiciones para su salida.
Luis Javier de la Rocha, director de la Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México (APEAM), señaló que el producto no será enviado de golpe, sino que las aproximadamente 9 mil toneladas avanzarán de manera escalonada conforme se concrete la operación logística.
El desbloqueo también contempla otro volumen de cerca de mil toneladas, aunque en este caso el producto tendrá que completar previamente el proceso de refrigeración indispensable para ser transportado.
La diferencia entre ambos cargamentos radica en las condiciones en que se encontraban cuando se suspendieron las actividades. Mientras las primeras 9 mil toneladas ya estaban preparadas y a la temperatura requerida, las mil toneladas adicionales todavía no habían ingresado completamente a ese proceso.
La pausa en las inspecciones se produjo esta semana por razones de seguridad y afectó las verificaciones que deben realizarse en las empacadoras autorizadas para enviar aguacate al mercado estadounidense.
Ante esta situación, el Gobierno de Estados Unidos anunció el viernes una reactivación parcial de las inspecciones fitosanitarias en puntos estratégicos de Michoacán, entre ellos Tancítaro, Tacámbaro, Uruapan y la región comprendida entre Morelia y Pátzcuaro.
Con el regreso de los inspectores, los productores y empacadores comenzaron a liberar parte del volumen que había quedado varado. No obstante, el restablecimiento de las exportaciones todavía será gradual, debido a que el flujo de mercancía dependerá de la continuidad de las inspecciones y de las condiciones de seguridad para el personal encargado de realizarlas.
El episodio vuelve a poner de manifiesto la dependencia de la cadena aguacatera michoacana respecto al mercado estadounidense y la importancia que tienen las inspecciones fitosanitarias para mantener abierto uno de los principales corredores comerciales del sector.









