Naco, Sonora, a 30 de julio de 2026.- El derrame de miles de litros de sustancias químicas registrado en el municipio de Naco, Sonora, ya comenzó a reflejar posibles consecuencias en la salud de la población. Al menos tres habitantes del ejido Cuauhtémoc fueron hospitalizados luego de presentar síntomas compatibles con una presunta intoxicación, mientras las autoridades mantienen abierta la investigación para determinar si existe una relación directa con el accidente ferroviario.
El alcalde de Naco, Lorenzo Villegas Vázquez, informó que los afectados presentaron dolor de estómago, dolor de cabeza, náuseas y problemas respiratorios, por lo que fue necesaria la intervención de los cuerpos de emergencia para trasladarlos a diferentes hospitales de la región.
Debido a que el municipio no cuenta con un hospital de segundo nivel, los pacientes fueron enviados al Hospital Tamosura, en Cananea, y al Hospital General de Zona del IMSS en Agua Prieta. Uno de ellos, quien desarrolló complicaciones respiratorias, tuvo que ser trasladado posteriormente a un hospital en Nogales para recibir atención médica especializada.
Entre los afectados se encuentra una pareja de adultos mayores, de 68 y 71 años de edad, además de otra persona mayor de 50 años, todos residentes del ejido Cuauhtémoc, la comunidad más cercana al sitio donde ocurrió el accidente que provocó el derrame de aproximadamente 59 mil litros de hidrosulfuro de sodio y concentrado de cobre.
El presidente municipal señaló que corresponderá a las autoridades federales confirmar si los problemas de salud están relacionados con la exposición a las sustancias químicas. No obstante, aseguró que durante los cinco periodos que ha encabezado el Ayuntamiento nunca se había registrado una situación similar entre los cerca de 200 habitantes de esa comunidad.
De acuerdo con la hoja de seguridad del hidrosulfuro de sodio, consultada en la plataforma del Administrador de Manuales y Documentos de la Facultad de Química de la UNAM, la exposición a este compuesto puede provocar síntomas como dolor de cabeza, náuseas, malestar gastrointestinal y dificultades respiratorias, similares a los reportados por los pacientes. Mientras tanto, las investigaciones continúan para determinar el origen de las afectaciones.









