Chilpancingo, Guerrero, a 31 de julio de 2026.- Una intensa movilización de fuerzas de seguridad se registró la tarde de este viernes en Chilpancingo, Guerrero, luego del hallazgo de dos artefactos explosivos en el exterior de las oficinas estatales del PRI, ubicadas sobre la avenida José Francisco Ruiz Massiu, en la colonia Jardines del Sur.
El reporte fue emitido alrededor de las 16:00 horas, cuando se alertó sobre la presencia de un presunto explosivo en las inmediaciones del inmueble. Al lugar acudieron elementos de la Policía Estatal y de la Guardia Nacional, quienes acordonaron la zona y restringieron el acceso mientras se realizaban las primeras inspecciones.
El presidente del Comité Directivo Estatal del PRI, Alejandro Bravo Abarca, confirmó el hallazgo e informó que el artefacto fue localizado por el conserje del edificio durante un recorrido de vigilancia, ya que las oficinas permanecen sin personal debido al periodo vacacional. Indicó además que solicitó revisar todo el inmueble ante la posibilidad de que existieran más explosivos.
Horas más tarde, personal del Ejército Mexicano acudió al sitio y, tras efectuar las maniobras correspondientes, confirmó que se trataba de dos granadas, las cuales fueron retiradas sin que se reportaran personas lesionadas o incidentes adicionales.
En un comunicado difundido casi dos horas después de los hechos, la dirigencia estatal del PRI calificó el incidente como un intento de intimidación contra el partido y confirmó que el artefacto fue detectado por un trabajador del instituto político.
La dirigencia priista sostuvo que las actividades recientes del partido han generado inconformidad entre sus adversarios y señaló que no permitirá que este tipo de acciones frenen su labor política.
Cabe recordar que durante la semana las instalaciones del PRI en Guerrero fueron sede de la toma de protesta de 442 integrantes del grupo denominado "Defensores de México", evento que reunió a militantes y dirigentes del instituto político.
Tras el retiro de los explosivos, elementos del Ejército y de otras corporaciones de seguridad mantuvieron recorridos de vigilancia en los alrededores para descartar cualquier otro riesgo.









