Ciudad de México, a 17 de agosto de 2026.— El general en retiro Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, abandonó el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, Nueva York, después de permanecer aproximadamente tres meses recluido en Estados Unidos, en un movimiento que abre una nueva e importante etapa en el proceso judicial que enfrenta ante autoridades federales.
De acuerdo con registros del Buró Federal de Prisiones de Estados Unidos, Mérida Sánchez dejó de aparecer como interno del penal desde el pasado 11 de agosto, aunque hasta el momento no existe información pública suficiente para afirmar que haya obtenido una libertad plena o que el proceso penal en su contra haya concluido.
La salida del centro penitenciario ocurre en medio de negociaciones entre la defensa del exfuncionario y autoridades estadounidenses, luego de que una audiencia de seguimiento prevista para principios de agosto fuera aplazada. Fuentes judiciales citadas por medios nacionales señalan que el caso atraviesa actualmente una etapa de conversaciones cuyo alcance todavía no ha sido hecho público.
Mérida Sánchez llegó a territorio estadounidense en mayo pasado y quedó bajo custodia federal después de entregarse a las autoridades.
Posteriormente fue trasladado a Nueva York, donde quedó a disposición de una corte federal y se declaró no culpable de los cargos formulados en su contra.
El general retirado enfrenta acusaciones relacionadas con presuntos vínculos con integrantes del Cártel de Sinaloa, particularmente con la facción identificada como Los Chapitos. Las imputaciones forman parte de un expediente federal estadounidense que colocó al exjefe de seguridad sinaloense en el centro de una investigación de alto impacto.
Su salida del penal de Brooklyn, sin embargo, no debe interpretarse automáticamente como una absolución ni como el cierre del caso. Los registros disponibles únicamente permiten establecer que dejó esa instalación penitenciaria y que no aparece registrado nuevamente en otro centro federal, mientras continúan las actuaciones relacionadas con su proceso.
La situación ha generado especial atención debido al papel que Mérida Sánchez desempeñó anteriormente como responsable de la seguridad pública de Sinaloa. Su eventual acuerdo con las autoridades estadounidenses —si finalmente se concreta— podría tener implicaciones relevantes para el expediente y para las investigaciones relacionadas con las estructuras criminales que operan en ese estado.
Por ahora, no se han hecho públicos los términos de las negociaciones ni existe confirmación oficial de que Mérida Sánchez haya sido incorporado a un programa de testigos protegidos o que haya formalizado un acuerdo de cooperación.
Lo que sí está documentado es que el general en retiro dejó la prisión federal de Brooklyn el 11 de agosto, después de tres meses de reclusión, y que su caso se encuentra en una nueva fase ante la justicia estadounidense.









