Nahuatzen, Mich., a 20 de mayo de 2026.- En medio del clima de violencia que azota a la Meseta Purépecha, elementos de la Guardia Civil localizaron y destruyeron un campamento utilizado por integrantes de un grupo delincuencial en el municipio de Nahuatzen.
De acuerdo con reportes oficiales, el hallazgo ocurrió en una zona boscosa de la localidad de La Mojonera, donde agentes estatales realizaban recorridos de vigilancia y prevención del delito como parte de los operativos desplegados en la región.
Tras ubicar el asentamiento clandestino, los uniformados procedieron a inhabilitarlo mediante incineración, con el objetivo de impedir que continuara siendo utilizado para actividades ilícitas.
Aunque las autoridades no informaron sobre personas detenidas ni precisaron qué tipo de objetos fueron asegurados en el lugar, el hallazgo ocurre en un contexto de creciente tensión y enfrentamientos armados en Nahuatzen y comunidades cercanas.
En los últimos días, la región purépecha ha sido escenario de ataques atribuidos a grupos criminales que disputan el control territorial en la sierra michoacana. Apenas el pasado fin de semana, dos integrantes de la ronda comunitaria de Sevina fueron asesinados en un ataque armado, mientras otro más resultó herido de gravedad, situación que encendió las alertas entre las comunidades indígenas de la zona.
Habitantes y autoridades comunales han denunciado desde hace años la presencia de células criminales vinculadas con delitos como extorsión, tala ilegal, control de caminos y actividades relacionadas con el narcotráfico en la Meseta Purépecha.
La zona serrana de Nahuatzen ha sido señalada recurrentemente como punto estratégico para grupos delictivos debido a su geografía boscosa y a la complejidad del acceso terrestre, condiciones que facilitan la instalación de campamentos clandestinos y puntos de vigilancia.
Tras el operativo de este martes, corporaciones de seguridad de los tres niveles de gobierno mantienen presencia en la región con patrullajes y acciones coordinadas para reforzar la seguridad y contener la escalada de violencia.
Hasta el momento, las autoridades estatales no han revelado a qué grupo criminal pertenecería el campamento destruido.









