Temoaya, Estado de México, 7 de mayo de 2026.- Lo que comenzó como una visita a un manantial terminó en una escena de violencia que estuvo cerca de convertirse en tragedia.
Dos mujeres estuvieron a punto de ser linchadas por habitantes de la comunidad de Dolores, en Temoaya, Estado de México, luego de ser acusadas de contaminar un río sagrado y realizar supuestos actos de brujería.
De acuerdo con los primeros reportes, las turistas llegaron acompañadas de un perro negro al manantial conocido como Tres Ojuelos, un sitio considerado espiritual y protegido por los pobladores de la zona.
La molestia comenzó cuando habitantes aseguraron que las mujeres permitieron que el animal ingresara al agua, algo que está estrictamente prohibido debido a que el manantial abastece a la comunidad y es considerado un espacio ceremonial.
Sin embargo, la situación escaló todavía más cuando algunas personas localizaron una veladora y otros objetos en el lugar, por lo que comenzaron a señalarlas de realizar presuntos rituales de brujería.
Ante el creciente enojo, integrantes del comité comunitario decidieron retener a las mujeres y trasladarlas a la comandancia del Ejido de Dolores para evitar un enfrentamiento mayor.
Pero lejos de tranquilizarse, la tensión aumentó cuando comenzó a circular la versión de que serían liberadas, debido a que no existía un delito formal que perseguir legalmente.
Fue entonces cuando decenas de pobladores irrumpieron en la comandancia, causando destrozos e intentando sacar a las mujeres por la fuerza.
En medio del caos, ambas fueron golpeadas por la multitud, mientras policías trataban de intervenir para evitar que fueran linchadas.
La escena fue comparada por usuarios en redes sociales con una “cacería de brujas”, debido al nivel de violencia y las acusaciones basadas en creencias y supersticiones.
Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre personas detenidas por estos hechos ni sobre el estado de salud de las mujeres agredidas.









