Apatzingán, Mich., a 24 de junio de 2026.- Lo que debía ser una noche de celebración por el triunfo de la Selección Mexicana terminó entre detonaciones de arma de fuego, miedo y confusión en el centro de Apatzingán, luego de que elementos de la Policía Municipal realizaran múltiples disparos al aire para dispersar a un grupo de jóvenes que participaban en los festejos, a tan solo 300 metros de la oficina de la alcaldesa Fanny Arreola.
Los hechos ocurrieron la noche de este miércoles, cuando decenas de aficionados se concentraron en la zona centro para celebrar la victoria del representativo nacional. Entre caravanas, banderas y cánticos, una patrulla municipal quedó rodeada por varios jóvenes que comenzaron a empujar la unidad.
De acuerdo con los reportes preliminares, los policías respondieron realizando varias detonaciones al aire con la intención de dispersar a los presentes y recuperar el control de la situación.
El estruendo de los disparos provocó momentos de incertidumbre entre las familias y ciudadanos que se encontraban en el lugar, muchos de ellos reunidos únicamente para participar en los festejos deportivos.
El episodio adquiere una dimensión especial debido a que ocurre en una ciudad marcada por años de violencia y donde la Policía Municipal ha sido objeto constante de controversias. La corporación ha enfrentado históricamente cuestionamientos por presuntos abusos, señalamientos de corrupción, denuncias ciudadanas y sospechas de infiltración criminal, además de haber sido blanco recurrente de ataques por parte de grupos delictivos que operan en la región de Tierra Caliente.
Por ello, para numerosos habitantes de Apatzingán, la imagen de policías disparando sus armas en pleno centro de la ciudad, aunque haya sido con fines disuasivos según la versión oficial, resulta inevitablemente preocupante en un municipio donde las balas han cobrado demasiadas vidas durante las últimas décadas.
La actuación de los agentes también abre interrogantes sobre los protocolos de actuación policial en eventos masivos. Diversos ciudadanos cuestionaron si era necesario recurrir a disparos de arma de fuego en una zona concurrida para controlar a un grupo de jóvenes, considerando el riesgo que representa cada proyectil que es lanzado al aire y cuyo punto de caída resulta impredecible.
Hasta el momento el gobierno municipal encabezado por la alcaldesa Fanny Arreola no había informado si se iniciará una investigación interna para determinar si la actuación de los elementos se ajustó a los lineamientos establecidos para el uso de la fuerza.
Mientras en gran parte del país la victoria de México fue motivo de fiesta, en Apatzingán la celebración terminó con una escena que muchos consideran emblemática de la crisis de seguridad que persiste en el municipio: aficionados festejando un triunfo deportivo y policías respondiendo con disparos en pleno corazón de la ciudad.









