Morelia, mich., a 23 de marzo del 2020. A millones de mexicanos todavía no nos cae el veinte de lo peligroso de la pandemia y del alto riesgo mortal que se corre por no apegarse a las recomendaciones de las autoridades sanitarias. La propagación del virus está siendo exponencial en diferentes partes del mundo, y en México la cantidad de personas afectadas hasta anoche ya pasan de 300, de las cuales 8 son de Michoacán.
Los problemas más grandes ahora los tienen países con alta densidad de población latina, como son España, Italia y Estados Unidos. Los antecedentes comunes en esas naciones hablan de que millones de personas desacataron las recomendaciones gubernamentales, porque cuando decretaron cese de labores la gente se fue a las playas, a conciertos y todo tipo de eventos de grandes conglomerados humanos. El resultado fue la multiplicación del contagio.
En Estados Unidos viven ya una situación caótica en muchas partes, porque con todo y que es un país del primer mundo, no cuenta con suficientes medicinas, ni con recursos materiales y técnicos para dar atención adecuada a todos los infectados. Por eso en consultorios médicos, clínicas y hospitales promueven la sugerencia que en inglés precisa “Stay at Home, Save Lives”, mismo que traducido al español dice lo siguiente: “quédate en casa, salva vidas”.
Tres de mis consanguíneos trabajan en hospitales de Estados Unidos, dos mujeres y un hombre. Ellos, como todos los enfermeros, médicos, camilleros y demás trabajadores de esas instituciones están pasando las de Caín por la gran cantidad de infectados que llegan constantemente.
Y no dejan de laborar, no dejan de entregarse solidaria, honesta y enteramente, porque como todo buen trabajador del sector salud saben y asumen que su accionar es fundamental. Su entrega es sin reservas y a pesar de los grandes riesgos de contagio que corren, aunque ciertamente siguen los protocolos de protección personal al pie de la letra.
Aquí, con esta nota, dejo unas fotos de mi hermana Laura Wallace, sólo para que usted, lector amable, vea cómo es que en Estados Unidos se está trabajando en los centros hospitalarios, y a la vez para subrayarle que esto no es un juego, que no hay que echar las recomendaciones en saco roto, que debemos confinarnos en nuestras casas.
Se entiende que hay millones de personas en nuestro país que no pueden dejar de salir a trabajar, a buscar el pan de cada día: Sí, pero la recomendación es que lo hagan con las precauciones del caso, como es que no saluden de mano, nada de besos, nada de cercanía menor a dos metros de distancia con otros individuos, y lavarse constantemente las manos con agua y jabón.
Por tanto, si usted está en la posibilidad de quedarse en su casa, quédese, no salga porque la situación se va a poner cada vez más peligrosa. No es que sea alarmista, no, simplemente que es ahora o nunca cuando debemos apegarnos a las recomendaciones que se están difundiendo en las campañas de las autoridades de México y de todo el mundo.
Ah, mas en lo que sí todos podemos contribuir es en no acudir a lugares donde se realicen grandes concentraciones de personas. Por favor, hagamos caso a la expresión de los médicos, enfermeras y todo el personal de los hospitales de Estados Unidos (a lo que seguramente se unen los de todo el mundo): “Stay at Home, Save Lives”, o lo que es lo mismo: Quédate en casa, salva vidas. Así sea.









