Morelia, Michoacán, a 20 de septiembre de 2026.- A menos de una semana de haber asumido la coordinación estatal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, Carlos Torres Piña enfrenta un primer desafío que rebasa la integración interna de Morena: sostener la interlocución con el Partido del Trabajo en medio de las diferencias abiertas durante las últimas definiciones rumbo a 2027.
El PT decidió apartarse temporalmente del proceso de selección de coordinadores de Morena y Reginaldo Sandoval ha señalado que su partido se siente poco escuchado. Incluso ha colocado sobre la mesa escenarios de competencia separada para 2027, aunque hasta ahora no existe una ruptura formal de la alianza.
En Michoacán, la situación tiene matices propios. Torres Piña recibió la coordinación después del proceso de encuestas y desde su primera aparición pública puso el énfasis en incorporar a quienes participaron, construir una agenda común y evitar que la definición derivara en una disputa entre grupos.
Ese mensaje adquiere ahora otra dimensión. La unidad ya no depende únicamente de los equilibrios internos de Morena, sino de la capacidad de mantener el diálogo con fuerzas aliadas que conservan autonomía política. Para Torres Piña, la relación con el PT puede convertirse así en la primera prueba concreta de una idea que ha repetido desde su designación: integrar antes que excluir.









