Morelia, Michoacán, 18 de septiembre de 2026.— Carlos Torres Piña presentó este viernes su renuncia al cargo de fiscal general del Estado de Michoacán ante el Congreso local, de acuerdo con el documento recibido en la Oficialía de Partes a las 13:27 horas.
En el escrito dirigido al presidente de la Mesa Directiva, Baltazar Gaona García, el exfiscal solicitó que el Poder Legislativo analice y, en su caso, apruebe su separación definitiva del cargo, con fundamento en la Constitución Política del Estado y la Ley Orgánica de la Fiscalía General del Estado.
“Comparezco ante esa Soberanía para presentar, de manera libre y voluntaria, mi renuncia al cargo de Fiscal General del Estado, así como solicitar la aprobación del Honorable Congreso”, expuso Torres Piña en el oficio.
El ahora coordinador estatal por la defensa de la Cuarta Transformación explicó que la decisión responde a una reflexión personal sobre la siguiente etapa de su vida pública y a la intención de participar en nuevos proyectos.
“Esta decisión responde a una reflexión personal y responsable sobre la siguiente etapa de mi vida pública y a la voluntad de dedicar mis esfuerzos a nuevos proyectos que me permitan contribuir, desde un ámbito más amplio, al bienestar de la ciudadanía michoacana”, señaló.
Torres Piña sostuvo que su salida también busca preservar la autonomía de la Fiscalía y garantizar la continuidad de las funciones de procuración de justicia. “Por respeto a la autonomía de la Fiscalía y a la naturaleza de sus funciones, considero que esta determinación debe acompañarse de mi separación definitiva del cargo, preservando la independencia institucional y la continuidad de la procuración de justicia”, indicó.
Expresa su agradecimiento al Congreso del Estado la confianza depositada en él para encabezar la Fiscalía y afirmó que asumió la responsabilidad con el compromiso de construir una institución cercana a las víctimas, firme en el cumplimiento de la ley y orientada a atender las necesidades de quienes buscan justicia.
“Estar al frente de la Fiscalía me permitió conocer, desde una dimensión distinta y profundamente humana, el dolor que enfrentan muchas familias de Michoacán. Escuchar a las víctimas, conocer sus historias y comprender las dificultades que atraviesan fortaleció mi convicción de que toda institución debe poner en el centro de sus decisiones la dignidad de las personas”, expresó.









