Ciudad de México, a 27 de julio de 2026.- La dirigencia nacional de Morena respondió a las críticas emitidas por un grupo de ex presidentes de México y otros países sobre la situación jurídica del ex gobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, y sostuvo que las instituciones mexicanas no deben estar sujetas a presiones políticas provenientes del extranjero.
La presidenta nacional del partido, Ariadna Montiel, afirmó que quienes hoy se presentan como defensores de la democracia no cuentan con autoridad moral para cuestionar las decisiones de las autoridades mexicanas. Señaló que el pronunciamiento difundido por la Iniciativa Democrática de España y las Américas (Grupo IDEA) busca influir en un proceso que corresponde exclusivamente a las instancias de justicia del país.
El desplegado fue firmado por 25 ex mandatarios, entre ellos los mexicanos Felipe Calderón y Vicente Fox; los españoles José María Aznar y Mariano Rajoy; además de Luis Guillermo Lasso y Lenín Moreno, de Ecuador; Mauricio Macri, de Argentina, y Álvaro Uribe e Iván Duque, de Colombia, quienes calificaron la detención de Ruffo Appel como un presunto acto de persecución política.
En respuesta, Montiel sostuvo que el documento no representa una defensa imparcial del Estado de derecho, sino un intento de trasladar el caso a la esfera mediática e internacional. Además, recordó que varios de los firmantes encabezaron administraciones señaladas por prácticas como represión social, espionaje, militarización y violaciones a los derechos humanos.
La dirigente morenista enfatizó que la autodeterminación de México no admite intervenciones externas y acusó a los aliados del ex gobernador de intentar desviar la atención de las investigaciones en su contra, al buscar convertir la presunción de inocencia en un mecanismo de impunidad.
Finalmente, Ariadna Montiel aseguró que Ernesto Ruffo Appel fue vinculado a proceso tras una investigación relacionada con el aseguramiento de combustible y el presunto funcionamiento de una red de contrabando de hidrocarburos, por lo que consideró que el respaldo del Grupo IDEA refleja la solidaridad de antiguas élites políticas que buscan influir en las instituciones mexicanas.









