Morelia, Michoacán, 17 de septiembre 2026.- Al comparecer ante el Congreso del Estado con motivo de la entrega de su Quinto Informe de Gobierno, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla afirmó que su administración puso orden en las finanzas públicas de Michoacán y recuperó la capacidad del gobierno para cumplir con sus obligaciones y atender las demandas de la población.
El mandatario sostuvo que gobernar no significa únicamente administrar una oficina, sino decidir cómo se utilizan los recursos públicos, qué derechos se garantizan y qué comunidades reciben atención.
Señaló que, al inicio de su administración, el estado enfrentaba una situación financiera crítica, con adeudos, obras inconclusas, proveedores sin recibir sus pagos y trabajadores de la educación en incertidumbre por el retraso de sus salarios.
“Un gobierno que no puede pagar a sus maestras y maestros, que mantiene en la incertidumbre a sus proveedores, que abandona obras a medio construir y que hereda sus deudas al siguiente gobierno no está gobernando; está administrando el fracaso”, expresó.
Ramírez Bedolla afirmó que en 2021 se recibieron más de 45 mil millones de pesos en adeudos, generados dijopor administraciones anteriores que contrataron deuda pública y acumularon obligaciones sin resolver los problemas estructurales del estado.
De acuerdo con el gobernador, ese modelo consistía en “gastar hoy, endeudar mañana y dejarle la cuenta a pagar al pueblo”.
Ante diputadas y diputados locales y autoridades federales, aseguró que su administración decidió modificar esa lógica mediante el saneamiento de las finanzas públicas, el equilibrio presupuestal y el establecimiento de reglas de control y transparencia en las adquisiciones y los pagos.
Desde la tribuna El titular del Ejecutivo estatal informó que durante su administración se han pagado más de 12 mil 300 millones de pesos correspondientes a adeudos heredados de gobiernos anteriores.
Asimismo, aseguró que se restableció el pago puntual de la nómina magisterial, se saldaron compromisos con proveedores y se liberó capacidad financiera para invertir en educación, salud, infraestructura, seguridad, caminos, movilidad urbana y bienestar social.
“No estamos administrando la deuda del pasado; estamos construyendo las condiciones económicas para financiar el futuro”, sostuvo.
Ramírez Bedolla defendió también la política de austeridad republicana implementada por su gobierno y afirmó que se eliminaron lujos, excesos y privilegios dentro de la administración pública.
Aclaró que la austeridad no significa tener un gobierno pequeño o ausente, sino reducir el gasto destinado a quienes gobiernan para incrementar la capacidad de atención a la ciudadanía.
El gobernador destacó el crecimiento de los ingresos propios del estado. Informó que en 2021 se recaudaron 4 mil 264 millones de pesos, mientras que para 2026 se proyectan ingresos por 10 mil 294 millones de pesos.
Afirmó que esto representa un incremento de 141 por ciento, sin crear ni aumentar impuestos.
Según el mandatario, el aumento en la recaudación es resultado de una administración sin corrupción y de un mayor control sobre los recursos públicos.
Ramírez Bedolla sostuvo que el fortalecimiento de las finanzas estatales ha permitido financiar obras y programas sin recurrir a nueva deuda pública de largo plazo.









