Morelia , Michoacán, a 19 de junio 2026.– A pesar de la vigilancia de las comunidades autónomas, la extracción ilegal de agua en el Lago de Pátzcuaro no ha sido erradicada por completo. César Gabriel Capilla, integrante de la comunidad indígena de Jarácuaro, municipio de Erongaricuaro informó que, si bien el "huachicoleo" ha disminuido significativamente, aún persisten métodos clandestinos para sustraer el recurso.
Detalló que la implementación de las "rondas comunales" ha sido clave para regular esta actividad ilícita en un 60 o 70 por ciento, logrando el decomiso de equipo especializado que era utilizado por particulares y sectores agrícolas, presuntamente vinculados a la producción de aguacate.
“Sería una mentira decirles que ya se ha erradicado al 100%. Se ha tenido una regulación que yo considero de un 60 a 70 por ciento. Se han descubierto bombas que inclusive están sumergidas y algunas otras enterradas; la propia ronda comunal las ha decomisado”, explicó el representante indígena.
Recordó que, en los momentos más críticos, se reportaba la extracción de entre 10 y 15 pipas diarias de agua. “Su modus operandi era sumergir la bomba y ponerse a metros de la comunidad, del lado de San Pedro o San Bartolo Pareo, o del lado de Erongarícuaro, extrayendo el líquido a través de pipas que simulaban ser compradas”, denunció.
En contraste con la problemática del robo de agua, Capilla señaló que el nivel del lago ha subido aproximadamente un metro y medio en comparación con hace dos años, cuando la zona era prácticamente un "chapoteadero de lodo".
“Hace dos años ya no teníamos agua, solamente se veía lodo y maleza. A la actualidad podemos ver el lago ya con una creciente, se ve más natural, pero creemos nosotros que no ha sido por la maquinaria, sino más bien por el tema de las lluvias”, precisó.
Apuntó que un indicador clave de esta recuperación es el regreso de la fauna local. El representante de Jarácuaro destacó que hoy es posible observar nuevamente ejemplares de trucha desde el trayecto del puente, una especie que ya no se avistaba en la zona debido a la sequía extrema.
César Gabriel Capilla aclaró que, mientras Jarácuaro ha trabajado en evitar que las aguas negras desemboquen en el lago, otras comunidades vecinas y municipios como Erongarícuaro y San Francisco aún mantienen descargas directas al vaso hídrico, lo que representa un reto adicional para el rescate integral del ecosistema.









