Morelia, Mich., a 1 de abril de 2026.— La magistrada en materia civil del Poder Judicial de Michoacán, Elvia Higuera Pérez, advirtió que el caso de Osmar, adolescente acusado de asesinar a dos de sus maestras el pasado 24 de marzo en el municipio de Lázaro Cárdenas, debe analizarse con responsabilidad y sin caer en su criminalización.
La magistrada consideró que en torno al caso se han emitido señalamientos que resultan incluso violentos, al tratarse de un menor de edad.
“Considero que, efectivamente, ha habido una serie de señalamientos que me parecen en algunos momentos profundamente violentos, porque no hay que perder de vista que en este caso es una adolescencia, prácticamente niño, el que, desafortunadamente, por circunstancias o factores familiares, sociales, la misma influencia que pudo haber tenido, pues de ciertos grupos en los cuales posiblemente convivía, lo llevaron a cometer un desafortunado delito”.
Señaló que, si bien los hechos son graves, existe un sistema de justicia especializado para adolescentes que será el encargado de determinar la sanción correspondiente.
“Es importante no perder de vista que hay un sistema que fue diseñado justamente para sancionar la conducta de menores infractores y que será en este caso quien determine qué sanción corresponde a este menor”.
Higuera Pérez subrayó que en el proceso también debe considerarse el entorno del adolescente, incluyendo el papel de la familia y las condiciones sociales en las que se desarrolla.
“La familia juega un papel importante… porque, efectivamente, en muchos casos, las adolescencias terminan siendo víctimas de la falta de oportunidades, de la violencia que se vive en los espacios familiares o en los espacios educativos, donde, desafortunadamente, el bullying sigue siendo una constante”.
Asimismo, alertó sobre la influencia negativa que pueden tener ciertos contenidos en redes sociales y entornos digitales en la formación de los jóvenes.
“La exposición que tienen los adolescentes… hacia ciertos grupos que se han venido construyendo en las redes sociales… donde también no se escapan de la influencia de ciertos personajes que se manejan con discursos de odio… como por ejemplo las mujeres”.
Finalmente, la magistrada enfatizó que la adolescencia es una etapa en la que aún no se cuenta con la madurez emocional suficiente, por lo que hizo un llamado a la prudencia, especialmente en el ámbito de la justicia.
“Recordemos que la adolescencia carece de las herramientas emocionales y entonces creo que en muchos momentos, efectivamente las adolescencias terminan siendo víctimas de este sistema. Por ello, debemos ser muy cuidadosos cuando emitimos este tipo de comentarios, pero sobre todo en el ámbito de la justicia, pues es algo a lo cual estamos obligados”.
Este martes 30 de marzo, un juez penal determinó su vinculación a proceso del menor Osmar.









