Puebla, Puebla, 26 de mayo de 2026.- El caso de Blanca Adriana Vázquez Montiel, la mujer poblana localizada sin vida en Tlaxcala tras acudir a una supuesta clínica estética, ha destapado una presunta red de engaños basada en la suplantación de identidad y el uso ilegal de imágenes de una reconocida cirujana peruana.
La principal señalada es Diana Alejandra Palafox Romero, quien se hacía pasar por doctora pese a no contar con cédula profesional registrada ante el Registro Nacional de Profesionistas. Actualmente permanece prófuga.
Las investigaciones apuntan a que la mujer promocionaba procedimientos estéticos mediante redes sociales utilizando videos y material audiovisual perteneciente a Liliana Príncipe, una cirujana plástica de Perú con casi dos décadas de trayectoria médica.
La especialista sudamericana reveló que comenzó a recibir mensajes y llamadas desde México luego de que usuarios la relacionaran con la desaparición y muerte de Blanca Adriana.
“Me atribuían la muerte de una persona en Puebla usando un video mío. Me quedé congelada”, relató la médica peruana.
De acuerdo con Liliana Príncipe, el material utilizado por la falsa cirujana correspondía a grabaciones auténticas realizadas en su clínica desde 2024 y era enviado a potenciales clientas como supuesta evidencia de procedimientos exitosos.
La doctora explicó que una paciente originaria de Puebla identificó que los videos enviados por Detox Clínica pertenecían realmente a la especialista peruana, lo que permitió descubrir el uso indebido de su imagen.
“Consultaban por una cirugía y les enviaban videos dependiendo del procedimiento. Así captaban gente”, denunció.
El caso tomó relevancia nacional luego de que Blanca Adriana Vázquez Montiel acudiera el pasado 18 de mayo a una supuesta intervención estética en un inmueble ubicado sobre Calzada Zavaleta 2511, en Puebla.
La mujer llegó acompañada de su esposo, pero durante el procedimiento la supuesta doctora le pidió salir a comprar medicamentos, vendas y una faja compresiva.
Cuando el hombre regresó, el lugar estaba cerrado y ya no encontró ni a su esposa ni a Diana Alejandra, por lo que inmediatamente reportó la desaparición.
Días después, Blanca Adriana fue localizada sin vida en Tlaxcala, mientras la falsa cirujana logró escapar.
La médica peruana pidió a las autoridades mexicanas localizar a la responsable y castigarla por utilizar ilegalmente su identidad profesional para engañar pacientes.
“No solamente ocasionó la muerte de una persona, también engañó a mucha gente aprovechándose de su necesidad”, expresó.









