Moscú, Rusia, 29 de julio de 2026.- El gobierno de Rusia acusó al fundador y director de Telegram, Pavel Durov, de presuntamente colaborar con actividades terroristas al permitir que los servicios de inteligencia de Ucrania utilizaran la plataforma para coordinar operaciones. Además, informó que el empresario fue incluido en la lista internacional de personas buscadas.
De acuerdo con el Servicio Federal de Seguridad (FSB), Durov no eliminó canales, chats y bots que, según las autoridades rusas, eran utilizados por organizaciones terroristas, grupos extremistas y los servicios especiales ucranianos para planear actos de sabotaje, terrorismo, asesinatos y fraudes cibernéticos.
El organismo también aseguró que el uso de Telegram en zonas de combate habría puesto en riesgo a militares rusos, al considerar que la plataforma permitía a Ucrania obtener información con fines militares.
Hasta el momento, Pavel Durov, de 41 años, no ha respondido públicamente a las acusaciones y se desconoce su ubicación. El empresario abandonó Rusia en 2014 tras negarse a entregar datos personales de usuarios ucranianos a las autoridades del país.
Las acusaciones se suman a una investigación iniciada por Moscú en febrero de este año, luego de que Durov criticara las restricciones impuestas por el gobierno ruso a las redes sociales. En respuesta, el empresario acusó a las autoridades de utilizar nuevos pretextos para limitar el acceso a Telegram y restringir el derecho a la privacidad y la libertad de expresión.
En los últimos meses, Rusia también endureció las medidas contra la aplicación al limitar su acceso por presuntos incumplimientos de la legislación sobre almacenamiento de datos personales y bloquear las llamadas de voz y video a través de la plataforma.









