Quito, Ecuador, a 9 de agosto de 2026.- El hallazgo de ocho personas asesinadas dentro de una mina clandestina encendió las alertas en el sur de Ecuador, una zona donde la expansión de actividades mineras ilegales también ha sido relacionada con la presencia y operación de grupos delictivos.
Los cuerpos, correspondientes a siete hombres y una mujer, fueron encontrados en dos fosas de aproximadamente dos metros de profundidad, informó la Policía ecuatoriana.
De acuerdo con el coronel Pablo Inga, jefe de la Policía Judicial, las víctimas no presentaban heridas provocadas por disparos. Las primeras indagatorias apuntan a que habrían sido atacadas con un objeto cortante, posiblemente un machete, utilizado para causar lesiones, desmembramientos y decapitaciones.
Las autoridades estiman que el multihomicidio habría ocurrido alrededor de 48 horas antes de que los cuerpos fueran localizados.
El sitio donde se realizó el hallazgo corresponde a una mina de difícil acceso que, según las autoridades, no se encuentra registrada ni dispone de los permisos requeridos para realizar actividades de explotación.
Elementos policiales aseguraron e intervinieron la zona para recabar indicios que permitan esclarecer lo ocurrido y determinar quiénes estarían detrás del crimen. La identidad de las víctimas será revelada una vez que concluyan los estudios forenses correspondientes.
La minería ilegal representa uno de los principales focos de preocupación en esta región de Ecuador, particularmente por sus posibles vínculos con estructuras criminales. Las autoridades han señalado que estos grupos recurren a actividades como la extorsión, los homicidios por encargo y otras acciones ilícitas para obtener recursos y mantener sus operaciones.









