Teherán, Irán, 7 de junio del 2026.- La tensión en Oriente Medio aumentó este fin de semana luego de un nuevo intercambio de acciones militares entre Irán y Estados Unidos que involucró ataques y contraataques en la región del Golfo Pérsico.
De acuerdo con autoridades iraníes, fuerzas estadounidenses realizaron ataques contra instalaciones de vigilancia ubicadas en la isla de Qeshm y en las inmediaciones de Sirik.
Teherán aseguró que dichos puntos eran utilizados para la protección de fronteras y la seguridad de la navegación internacional, por lo que calificó la acción como una violación al frágil alto el fuego vigente.
Por su parte, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó que previamente había interceptado varios drones de ataque lanzados desde territorio iraní con dirección al estrecho de Ormuz.
Posteriormente, señaló que atacó estaciones de radar de vigilancia costera como parte de sus operaciones defensivas.
Horas después, la Guardia Revolucionaria de Irán anunció una respuesta militar mediante el lanzamiento de misiles contra objetivos que identificó como instalaciones militares vinculadas a Estados Unidos en Bahréin y Kuwait.
Según reportes oficiales estadounidenses, fueron detectados siete misiles balísticos dirigidos hacia ambos países.
Las autoridades militares indicaron que la mayoría fueron interceptados y que ninguno impactó objetivos estratégicos.
Los gobiernos de Bahréin y Kuwait condenaron los ataques y los calificaron como una escalada que amenaza la estabilidad regional.
En ambas naciones se activaron medidas de seguridad y sistemas de alerta, mientras que habitantes reportaron explosiones y la activación de sirenas antiaéreas.
El intercambio de acciones ocurre en medio de semanas de negociaciones indirectas y episodios de tensión que no han logrado consolidar una solución al conflicto regional ni garantizar la reapertura plena del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte mundial de petróleo y gas.









