Caracas, Venezuela, a 1 de abril de 2026.- El gobierno de Estados Unidos dio un paso que podría redefinir su relación con Venezuela al retirar a la presidenta encargada Delcy Rodríguez de su lista de sancionados de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac), en una decisión que ha sido interpretada como un gesto de acercamiento entre ambas naciones.
Luego de que el Departamento del Tesoro hiciera pública la medida, Rodríguez reaccionó a través de redes sociales, donde consideró la acción como un avance hacia la normalización y el fortalecimiento de los vínculos bilaterales. Su postura apunta a que este tipo de decisiones podrían abrir una nueva etapa de diálogo entre Caracas y Washington.
En ese mismo mensaje, la mandataria expresó su expectativa de que este movimiento sea el inicio de un proceso más amplio que derive en el levantamiento de las sanciones aún vigentes contra Venezuela, con la finalidad de construir una agenda de cooperación que beneficie a ambos países.
Las sanciones impuestas por Estados Unidos a Venezuela comenzaron en 2015 y se intensificaron en 2019, afectando tanto a funcionarios como a instituciones y sectores estratégicos, especialmente la industria petrolera. Entre las medidas más relevantes destacó el bloqueo a Petróleos de Venezuela, que limitó significativamente la comercialización de crudo en el mercado internacional.
En el escenario más reciente, ambos gobiernos han comenzado a establecer mecanismos de entendimiento centrados en los recursos energéticos, mediante esquemas de licencias vinculados a las sanciones petroleras, lo que refleja un cambio en la dinámica política y económica entre ambas naciones.









