Ciudad de México, a 01 de febrero del 2018.-Michoacán ha sido un estado apabullado sistemáticamente de distintas maneras, desde imposición de poderes fuera de la ley como es el caso de Alfredo Castillo, hasta ver convertido un rector en gobernador, envuelto en los hilos del marionestista Castillo, dejando ver que ni el estudio puede contra el anhelo de poder y la sed monetaria; logrando el señor Jara, las ganas de negarse uno mismo a reconocerse como ex alumno de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.
Sin aún pasar el mal sabor de boca que dejó Salvador Jara, como un pésimo rector y un peor gobernador, ahora la U.M.S.N.H vuelve al centro del huracán, pues resultado de investigación periodística , en el año 2006 y hasta el 2011, Alejandro Echavarria “El Mosh”, famoso por secuestrar por diez meses la máxima casa de estudios de nuestro país, la UNAM, estuvo en letargo (como fósil) en la facultad de economía, sin que hasta el momento nadie sepa que hacía allí.
Pero de nadie es secreto, que el SUEUM necesita ayuda para paralizar la máxima casa de estudios de Michoacán, y que mejor que otro vividor como él, pero que además como “plus” sabe hacer movilizaciones y plantones sin escatimar jamás en los daños ocasionados a la población estudiantil.
Habrá quienes digan que Alejandro Echavarria ha ganado premios y reconocimientos como estudiante, pues obtuvo la medalla Gabino Barreda a la excelencia académica de la UNAM. Nadie le quita eso, desafortunadamente es más reconocido por otras cosas, por ser un vividor de los presupuestos educativos, provocador e instigador de huelgas, marchas y plantones; ¡oro molido para todos los líderes de sindicatos educativos en estado de Michoacán!, tan es así que este tipo, a quién nadie le escatima su inteligencia, fue primero fósil en la UMSNH y después en la SEE.
Lo raro aquí no es que las autoridades y líderes sindicales como Tena, permitan esto, lo realmente preocupante es que en menos de diez días se ha olvidado todo esto y este lamentable personaje de “El Mosh”, no solo seguirá cobrando el sueldo que debería ser para un maestro idóneo egresado de una normal de la entidad, ahora también se corre el riesgo de que siga formando cuadros para sus fines políticos, pues su plaza esta en el municipio de Álvaro Obregón y él vive en Lázaro Cárdenas, Michoacán.









