Morelia, Mich., 29 de octubre de 2018.- “Más allá de algunas mejorías coyunturales observadas en Michoacán, los retos estructurales persisten en materias de crecimiento económico, productividad y competitividad, crisis de las finanzas públicas y descomposición del tejido social y laboral estatal”, es lo que arroja el estudio que sobre la recuperación coyuntural de la economía estatal del primer semestre y perspectivas 2018 hace el Colegio de Economistas del Estado de Michoacán (CEEM).
En rueda de prensa Heliodoro Gil Corona, coordinador de proyectos estratégicos de esta agrupación profesional revela que el valor del Producto Interno Bruto Estatal (PIBE) “es reducido y no alcanza para generar suficientes oportunidades de trabajo y fuentes de ingreso para la población en edad de trabajar”. Como ejemplo citó que en 2010 el tamaño económico del estado tuvo un valor corriente de 290 mil 184 millones de pesos “en 2017 la economía estatal se sigue debilitando”.
En ese sentido Gil Corona afirma que “la actividad económica de Michoacán si bien manifiesta condiciones robustas en el primer semestre de 2018, en perspectiva de largo plazo muestra claros signos de deterioro productivo…no obstante los resultados coyunturales en el primer semestre, en tendencia la economía estatal advierte relajamiento en el desempeño productivo”.
Y asegura que ante este panorama “en perspectiva denota carencia de una política económica, programas e incentivos de desarrollo industrial estatal que ha impedido la modernización productiva del sector, debido a notables ausencias de actividades como la industria automotriz, de autopartes, electrónica y aeroespacial, lo que ha condenado a los empresarios locales a la producción de mercancías tradicionales con escasa propensión a la exportación industrial”.
Por ello, las expectativas para el tercero y cuarto bimestres del año en curso “se estima que las actividades económicas manifestarán menor dinamismo con un crecimiento económico anual de 2.3 por ciento con un intervalo estadístico de tolerancia entre el 1.8 y el 2.8 por ciento. De esta manera, la economía estatal transitará de un crecimiento económico del tres por ciento registrado en 2017 a una tasa de crecimiento productivo de 2.3 por ciento en 2018”.









