Morelia,Mich.- 01 de julio del 2018.- Para gusto y beneplácito de los aficionados al juego del hombre, desde el jueves próximo pasado quedó abierta a todo público la instalación artística denominada “Escaparate, la Magia de la Inspiración” realizada por la diseñadora Susana Romero como homenaje póstumo para “El Mago” y a propósito del Mundial de Rusia 2018, en virtud de que fue un “jugador número 12” que alentaba de manera singular al Atlético Morelia y a la Selección Mexicana de Futbol.
Álvaro Romero “El Mago” era un porrista atípico, de esos que no encuentran parangón, porque se diseñan a “imagen y semejanza totalmente diferente a las de todos los demás”, por eso fue conocido, reconocido y prestigiado en las 10 copas mundiales de futbol a las que asistió, desde la de México 1986 a la Sudáfrica 2010 por su sombreros, obras escultóricas que llegaban a ´pesar más de 30 kilos, y los que él exhibió sobre su memoria, mente e inteligencia.
La instalación artística está abierta a todo público en el frontispicio de Modstil Instituto, ubicado en Conrado Magaña 73, Nueva Chapultepec Sur , en la que se pueden apreciar los sombreros que exhibió portó durante los mundiales de México 1986, Italia 1990, Corea Japón 2002 y Sudáfrica 2010. Es decir que el espectador podrá contemplar el de su primera Copa del Mundo y el de la última a la que asistió, porque ya a la de Brasil 2014 no fue porque antes partió a otras galaxias.
El sombrero de la Copa del Mundo México 1986 es el más sencillo de todos los realizados por su hija Susana Romero y exhibidos por él, habida cuenta que su objetivo plástico es “Pique”, el chile verde que fue usado como mascota y logotipo copero; el de Italia 1990 es una cabeza tricolor con un zapato de futbol clavado en su cerebro y en torno a ella los jugadores de la Selección Mexicana; el de Corea Japón 2002 es un “un balón terráqueo” circundado por figuras humanas con atuendos representativos de los diferentes estados de la República Mexicana; y el de Sudáfrica 2010 nos presenta a los caballeros águila y caballeros jaguar de la cultura mexica.
Susana Romero le confeccionó a su padre Álvaro Romero el Mago muchos sombreros más, porque le hacía uno nuevo para cada partido que el Morelia protagonizaba con sus rivales de la Primera División del futbol mexicano, de tal suerte que, por ejemplo, si enfrentaba al América, uno de los elementos principales era una gallina desplumada; si era el Toluca, mostraba unos diablos temerosos y derrotados; si eran los Tigres, la caricaturización deja ver a unos felinos desdentados y sin garras.
En suma, el Mago estableció un manierismo porrista porque la señal televisiva oficial de cada mundial lo enfocaba afuera y adentro de los estadios para mostrarlo al planeta entero, de tal suerte que todas as caracterizaciones que hoy día hacen los aficionados mexicanos y de todos los demás países representados en las copas del mundo son consecuencia directa de los sombreros del gran aficionado moreliano al juego ese de la patada. Así sea.









