Fallece el poeta michoacano Alberto Portillo Ambriz, creador de Tlatelolca

Fallece el poeta michoacano Alberto Portillo Ambriz, creador de Tlatelolca
Autor: Óscar Tapia Campos / Noventa Grados | Fecha: 3 de Junio de 2026 a las 22:25:31

Morelia, Michoacán, 3 de junio de 2026.- La tarde noche de este miércoles se apagó la vida, pero no la palabra, no la voz, no la poesía del poeta michoacano Alberto Portillo Ambriz, autor de poemas intensos que dialogan con la verdad desde el sentimiento y la visión de un hombre de su tiempo que supo darle voz a lo que intentaban silenciar desde el abuso de autoridad, la historia ensangrentada y la vida derramada en plazas y celosías.

Autor de poemarios intensos y trascendentes como “Tletelolca” (Ed. Huandáricha, 1998) y Corazona (Ed. Huandáricha, 2007), Alberto Portillo Ambriz fue, y es, desde sus inicios, un poeta con voz propia, metáfora resonante y mirilla precisa. Poeta que, sin caer en la línea cómoda y fácil de la parodia, apuntaba sus versos hacia aquello que le dolía desde la llama misma de su sangre, igualmente a lo que lo maravillaba desde la “gota de mujer”.

Pergeñó sus primeros versos en el Taller de la Cúpula, allá en la Casa de la Cultura de Morelia, a donde llegó con un cuaderno bajo el brazo y los sueños intactos de quien buscaba con quiénes compartir sus inquietudes literarias. Allí encontró un maestro, un guía, un coordinador de taller en la persona del poeta Tomás Rico Cano, aquel de “Cómo me gustas, Morelia/ de noche y de madrugada; ¡qué diáfana tu sonrisa / al aparecer el alba! Y sus primeras publicaciones fue en “Voces de la Cúpula” periódico literario de ese taller.

Y allí se quedó como tallerista asiduo, como conversador, como miembro activo y dinámico, donde coincidió con otros talleristas como Sergio Monreal (padre), Irma Linares Alvarado, Margarita Cruz (cantante y poeta chilena integrante del dueto Antar y Magarita), José Eduardo Aguirre, Aarón Palmerín, y Margarita Vázquez, entre otros más, incluido quien esto escribe. Y, desde el principio, Alberto Portillo Ambriz dio muestras de traer en su numen creativo una voz que, se sentía, llegaría a ser fuerte, recia y sonora.

Después, al paso del tiempo, con Sergio Monreal, Aarón Palmerín, Margarita Vázquez y Alfredo el Zitarroza, quien esto escribe y el buen Alberto Portillo, integramos el grupo de recitalistas “Huandáricha”, gracias al cual se llevó poesía, música y canto a diversos rumbos de la ciudad y de Michoacán, emulando a Los Talleristas, aquel grupo que integramos con el maestro Fernando López Alanís (quien coordinaba el Taller de Narrativa, al que también se integró Portillo Ambriz), Tomás Rico Cano, Margarita Cruz y Gerardo Espinoza Chávez “Gech”.

Alberto Portillo Ambriz, nuestro personaje, fundó su propio taller de poesía, sesionaba los miércoles de cada semana en el Café del Teatro Ocampo, desde hace 25 años. Con su voz serena, rítmica y equilibrada guiaba a sus contertulios, siempre con la calma, pero también con el buen juicio de quien trae la música, que es decir la poesía, por dentro. Taller que, seguramente, seguirá funcionando porque el buen “Poeta del Lago”, que es así como se le denominó al buen poeta moreliano porque desde hace décadas se fue a radicar a Ihuatzio, dejó hondas raíces allí.

Descanse en paz el escritor Alberto Portillo Ambriz, descanse en paz El Poeta del Lago. Que su voz, su verso y sus metáforas se escuchen fuerte, que su poesía lo mantenga vivo para que podamos seguir disfrutando y aprendiendo de su visión del universo. Y vayan nuestras sinceras condolencias para su hermano, el torero en retiro Mauricio Portillo, para su hijo Sebastian, y para toda su familia. Así sea.

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