Washington, E.U., a 13 de mayo de 2014.- Tal parece ser que Microsoft por fin ha escuchado las peticiones de sus usuarios y decidió poner a la venta una versión de su consola Xbox One que no contará con el dispositivo Kinect, el cual es una cámara con sensor de movimiento que venía incluido de serie con la compra de cada consola; quedando el precio final de este ‘pack’ en 399 dólares, a diferencia de los 499 que cuesta con el Kinect.
La nueva opción de Microsoft parece lógica ya que el precio de venta al público de lanzamiento de Xbox One ha sido uno de los principales elementos que han lastrado su rendimiento en los distintos mercados que la han recibido desde el pasado 22 de noviembre de 2013.
Aunque desde entonces se escuchaban voces de usuarios y críticos que preferían un paquete de Xbox One sin Kinect pero más barato, la postura de Microsoft al respecto parecía firme e inmutable. Hasta ahora.
Cabe señalar que la consola de Sony, la PlayStation 4, con un precio de 399 euros se posicionó como competidor directo de Microsoft en este nicho de mercado a finales del año pasado, y su consola es líder de ventas. En abril de este año, Microsoft anunció que su consola había vendido 5 millones de unidades a nivel global, mientras que Sony anunció que PlayStation 4 había vendido 7 millones de unidades.









