Tijuana, BC., a 2 de junio de 2026.- Autoridades de Estados Unidos y México desmantelaron un sofisticado narcotúnel transfronterizo que conectaba la ciudad de Tijuana, Baja California, con Otay Mesa, en San Diego, California, y que era operado para introducir estupefaciente a territorio estadounidense.
El hallazgo derivó en el aseguramiento de más de una tonelada de cocaína valuada en aproximadamente 45 millones de dólares, así como en la detención de cuatro presuntos integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
De acuerdo con información de la Fiscalía Federal del Distrito Sur de California y del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, el túnel fue descubierto tras una investigación iniciada desde diciembre de 2025 por agentes de la Fuerza de Tarea de Seguridad Nacional (HSTF) y de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI).
Las autoridades mantenían bajo vigilancia una tienda de abarrotes y artículos de saldo denominada “Buy 4 Less”, ubicada cerca del puerto fronterizo de Otay Mesa, debido a movimientos sospechosos que no coincidían con la actividad normal de un negocio comercial.
Según la investigación, agentes detectaron durante meses la presencia constante de supuestos empleados que realizaban maniobras de carga y descarga, así como labores de contravigilancia y el traslado frecuente de maletas, cajas y congeladores utilizados para ocultar droga.
El pasado 29 de mayo, autoridades interceptaron varios vehículos vinculados con la operación y localizaron cientos de paquetes con presunta cocaína. El decomiso total superó los mil kilogramos de narcótico distribuidos en distintos cargamentos.
Tras los cateos autorizados por un juez federal, los agentes localizaron dentro de la tienda la salida del túnel, oculta bajo el piso de una bodega y equipada con un elevador hidráulico.
De acuerdo con documentos judiciales, el pasadizo subterráneo tenía aproximadamente 589 metros de longitud, una profundidad cercana a los 17 metros y una altura de hasta 1.4 metros. La estructura contaba con paredes reforzadas, sistema de rieles para el traslado de mercancía, ventilación, electricidad y mecanismos industriales para facilitar el tráfico de droga.
Las autoridades estadounidenses señalaron que el túnel se extendía desde la colonia Nueva Tijuana hasta la zona industrial de Otay Mesa, una de las áreas fronterizas con mayor actividad logística y comercial entre México y Estados Unidos.
Por estos hechos fueron detenidos Gregorio Epifanio Hernández López y José Jiménez, ambos residentes de San Diego, así como Brandon Escalante Sandoval y Antonio Cortez, originarios de México. Los cuatro enfrentan cargos federales relacionados con conspiración para distribuir narcóticos e importación de sustancias controladas mediante túneles transfronterizos.
El agente especial interino de HSI en San Diego, Kevin Murphy, calificó el operativo como “un golpe significativo” contra el CJNG, mientras que autoridades fronterizas destacaron que el descubrimiento evidencia el alto nivel de sofisticación alcanzado por las organizaciones criminales en la frontera norte.
Datos oficiales indican que desde 1993 han sido descubiertos 99 túneles clandestinos en el Distrito Sur de California, de los cuales 28 han sido catalogados como altamente sofisticados. El último túnel operativo de gran escala detectado en la región había sido localizado en 2022.
El caso continúa bajo investigación y las autoridades no descartan nuevas detenciones relacionadas con la red de tráfico transfronterizo.









