Tingüindín, Mich., a 16 de junio de 2026.- La localización de seis artefactos explosivos improvisados por parte de elementos del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional volvió a encender las alertas sobre el deterioro de la seguridad en Tingüindín, un municipio que en las últimas semanas ha sido escenario de agresiones armadas contra policías y de una creciente presión de grupos criminales en el occidente de Michoacán.
El aseguramiento ocurrió durante recorridos de vigilancia y reconocimiento efectuados por fuerzas federales, cuyos integrantes detectaron los explosivos artesanales en una zona del municipio mientras desarrollaban labores preventivas.
Tras confirmar el riesgo que representaban, los militares establecieron un perímetro de seguridad y activaron los protocolos correspondientes para impedir cualquier incidente que pusiera en peligro a habitantes o personal operativo, mientras especialistas procedían con el manejo del material localizado.
Aunque las autoridades no han informado sobre personas detenidas ni han precisado las características de los dispositivos asegurados, el hallazgo ocurre en un momento particularmente delicado para Tingüindín, donde apenas horas antes una caseta de la Policía Municipal fue atacada por sujetos armados que abrieron fuego con armas de grueso calibre y dejaron a un elemento lesionado.
El descubrimiento de explosivos también se suma a una serie de episodios violentos registrados durante el año en este municipio, que ha enfrentado emboscadas contra corporaciones locales, atentados armados y operativos permanentes de fuerzas estatales y federales en busca de contener la actividad de células delictivas que operan en la zona.
Especialistas en seguridad han advertido que el uso de artefactos explosivos improvisados representa una evolución preocupante en las tácticas empleadas por organizaciones criminales, las cuales recurren cada vez con mayor frecuencia a este tipo de dispositivos para obstaculizar el avance de las autoridades o generar riesgos adicionales durante enfrentamientos y patrullajes.
La región que conforman Tingüindín, Los Reyes, Tocumbo y otros municipios del occidente michoacano ha sido considerada estratégica por su conexión con rutas serranas y carreteras que enlazan con Jalisco, situación que ha derivado en una disputa constante entre grupos criminales y en una intensa presencia de fuerzas federales.
Mientras continúan los operativos de vigilancia, el aseguramiento de estos seis explosivos confirma que la amenaza en la zona no se limita a los ataques con armas de fuego, sino que incorpora métodos cada vez más sofisticados y peligrosos, incrementando el nivel de riesgo para autoridades y población civil.









