México, DF 26 de Diciembre 2013.-Las leyes secundarias en materia energética, que serán objeto de análisis en el Congreso a partir de febrero próximo, cuando arranque el siguiente periodo ordinario de sesiones, deben ser claras, no tener “letras chiquitas” y establecer claras responsabilidades para el Estado, demandó el líder parlamentario de la fracción del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Silvano Aureoles.
El legislador michoacano aprovechó la ocasión para advertir que la “lucha” por la consulta popular sobre la reforma al sector energético continuará por la vía jurídica y política.
También enfatizó que contrario a lo que se divulga en la publicidad oficial del Ejecutivo sobre la reforma, sus resultados no serán inmediatos.
“Es una falacia decir que vaya a bajar el precio de la luz y de la gasolina. No va a suceder porque se trató de una campaña mediática para promocionar una reforma cuyos supuestos beneficios tardarán muchos años en reflejarse”, sentenció.
Aureoles Conejo señaló que tras la promulgación oficial de la reforma a los artículos 25, 27 y 28 constitucionales, encabezada por el Ejecutivo Federal, el Sol azteca estará atento a la presentación de las iniciativas secundarias y vigilará que integren los mecanismos de control necesarios, para que el sector se maneje de manera transparente.
“Y evitar que haya letras chiquitas que permitan subterfugios a la ley”, recalcó el legislador michoacano, al aseverar que aunado a la discusión en el Congreso, la izquierda seguirá con su estrategia de defensa de los hidrocarburos a través de recursos legales y también políticos.
Recordó que la defensa jurídica que ya prepara el PRD, incluye la solicitud de consulta popular, para la cual, aseveró, hay fundamento suficiente.
“No es un asunto de interpretaciones, la consulta popular es un instrumento formidable, yo espero pronto esté aprobada en el Senado de la República y tenga uso pleno por parte de los ciudadanos”, refirió.
El también presidente de la Junta de Coordinación Política de San Lázaro, advirtió que sería lamentable que en las leyes secundarias de la reforma energética, de nueva cuenta se impusiera la visión de las mayorías cuyo interés, recalcó, es beneficiar a empresas privadas nacionales y extranjeras, a costa de la rectoría del Estado sobre sus recursos energéticos.
Aprovechó para expresar su opinión sobre el procedimiento que se llevó a cabo para aprobar el ordenamiento.
Calificó como “un hecho inédito”, la velocidad con la que los congresos estatales dieron el visto bueno a la reforma, pues en algunas ocasiones, las sesiones de aprobación duraron apenas unos minutos.
“Esto genera incertidumbre y pone en tela de juicio el análisis crítico que los legisladores locales debieron haber hecho a esta trascendental propuesta”, aseveró.









