Ciudad de México; 30 de septiembre.- Podríamos definir la ansiedad como una preocupación exagerada o constante, sobre lo que podría o no ocurrir y, las consecuencias de ello.
Y aunque la ansiedad puede ser útil para impulsarnos a tomar acciones que nos lleven a lograr nuestros objetivos, esta suele tener una connotación negativa.
De esta forma, existen terapias de relajación que podrían ser útiles, tanto física como espiritualmente.
Sin embargo, es posible que al acceder a recibirla, las personas se resistan de manera activa a la relajación y escojan la preocupación, para estar preparados emocionalmente si algo llegara a salir mal.









