Morelia, Mich; 25 de mayo de 2017.- A estas fechas ya se registran nueve mil 600 personas que han sido picados por un alacrán, de acuerdo con Benjamín Parrales Ríos, responsable estatal del programa alacranismo de la Secretaría de Salud, quien informa que, a esta semana, en comparación con el año pasado, se registra casi la misma cantidad de personas afectadas, sobre todo en la tierra caliente de Michoacán “en tiempo de calor y cuando empiezan las lluvias se incrementa de manera considerable la picadura de alacrán y es cuando hay mayor número de intoxicaciones; todos los médicos tienen una gran capacitación para atender a quien haya sido picado por el animal”
Una vez que ha sido picado por un alacrán es importante acudir al centro de salud más importante y el médico valore el tratamiento a seguir “la intoxicación por picadura de alacrán nosotros la dividimos en los niveles de leve, moderada y severa, todos los animales sean venenosos o no, causan un dolor intenso con una duración de hasta dos semanas en el sitio de la picadura”. Recordó que hay una inmensa variedad de alacranes no venenosos y altamente venenosos.
En ese sentido, dijo que cuando la picadura es leve hay dolor y un ligero adormecimiento en una extremidad, no hay necesidad poner el antídoto, solo un analgésico; cuando hay intoxicación moderada, tenemos estos síntomas más el adormecimiento pero en ambas extremidades, pupilas de los ojos incordinada, salivación tipo espuma y se tiene una sensación de tener pelos en la garganta “cuando tenemos todos estos síntomas ya amerita antídoto y hospitalización”; el nivel severo presenta los síntomas anteriores, pero puede llevar a la muerte al paciente, de allí la importancia de acudir al médico para que se valore y aplique el antídoto específico.
Dijo que son importantes que la población atienda las medidas de prevención, que son: sacudir la ropa y zapatos antes de ponérselos, porque en la noche es fácil que el alacrán se meta dentro del zapato; antes de acostarse a dormir se debe revisar muy bien la cama para que no ande ningún animal por ahí, sobre todo el alacrán; eliminar toda la maleza, escombros que se tenga en la periferia de la casa y tirar las cosas que ya nos e utilicen “porque lo único que acarrean son enfermedades y sobre todo alojar chinches, alacranes”.
Si se vive en la región de tierra caliente se deberán poner pabellones alrededor de las camas, sobre todo cuando se tienen hijos pequeños, porque el alacrán al estar comiendo por la noche caiga sobre las cunas, eliminar las ramas de los árboles que peguen en las casas y no sirva como un puente para que entre el animal a las casas, en las patas de las camas se debe poner vidrio para que no pueda escalar, poner mosquiteros bien sellados en las ventanas para evitar su ingreso.
Otra de las recomendaciones que el galeno Parrales Ríos da es cuando se tiene área de jardín con piedras, al igual que las paredes, bardas, troncos de los árboles las cuales deben ser pintadas con una mezcla elaborada con sal, nopal y cal, “al alacrán y a todos los bichos no les gustan los colores claros, porque son visibles y son presa fácil de otros animales”.









