Estados Unidos, 09 de abril de 2016.- Un adolescente de 19 años de edad, comenzó a sentir que en las palmas de su mano le estaban saliendo unas manchas que cada día, cambian de color y de tamaño, sin embargo, esta situación no le preocupaba.
Días después, los cambios fueron radicales, ya que las manchas en sus bordes se tornaron rojizas, dolorosas y el crecimiento no fue en diámetro si no que empezaron a abultarse con algún contenido blanco amarillento semejantes a una pústula y con la parte más elevada de color negro, que por un momento les hizo pensar en acné pero además comenzó a notar que apenas con un roce o al intentar tomar algo con las manos estas lesiones comenzaban a sangrar con tanta facilidad y sin ninguna explicación.
Por lo cual la chica, decidió ir con un médico especialista, dermatólogo, quien le realizo una serie de estudios y tomó muestras de sus lesiones para analizarlas y obtuvo como resultado un granuloma piógeno, se trata de una patología que se refleja en la piel por lesiones descritas como una pápula roja, que en pocos días se convierte en una masa tumoral, que puede estar acompañada de ulceración, sangrado espontáneo o exudado minucioso, el color es debido a su gran vascularidad pero puede variar de rosado, rojo a marrón y puede alcanzar tamaño de hasta 20- 30 mm, lo que más tranquilizó a la chica luego de conocer a cerca de la patología que estaba presentando es que era una lesión benigna.









