Morelia, Michoacán, a 2 de septiembre de 2026.- Carlos Torres Piña destacó que el Segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum confirma una línea de continuidad en programas sociales, inversión pública y atención a sectores estratégicos, pero también deja una lectura particularmente importante para Michoacán, el desarrollo del estado necesita mantener una coordinación estrecha con la Federación.
Para Torres Piña, esa relación institucional cobra especial relevancia en una entidad donde seguridad, infraestructura, campo, educación, salud y desarrollo regional requieren decisiones que muchas veces rebasan las capacidades de un solo nivel de gobierno.
El Segundo Informe volvió a colocar en el centro la continuidad de la política social y el fortalecimiento del ingreso de las familias. Sheinbaum destacó avances en salarios, programas de bienestar y una política económica que mantiene la reducción de desigualdades como uno de sus objetivos.
En Michoacán, esa visión encuentra una expresión concreta en el Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, estrategia que Torres Piña ha destacado por combinar
seguridad con educación, salud, infraestructura, apoyo al campo, cultura, deporte
y desarrollo económico.
El último balance citado por Torres Piña contempla más de 78 mil millones de pesos entre inversión pública, apoyos e inversión privada, de los cuales más de 53 mil millones corresponden a infraestructura. También incluye recursos para educación, programas productivos, salud, electrificación y atención a mujeres y comunidades.
Para Torres Piña, el valor del Plan está precisamente en esa visión integral, que significa entender que la paz no depende únicamente de operativos de seguridad, sino también de que existan caminos, educación, atención médica, oportunidades
para jóvenes y respaldo a productores y familias.
Esa lectura también coloca la relación con la presidenta Sheinbaum en un terreno práctico. Michoacán necesita interlocución permanente con el Gobierno de México para dar continuidad a obras, programas sociales, proyectos carreteros y acciones de seguridad, pero también para lograr que las decisiones federales respondan a las particularidades de cada región.
Torres Piña ha insistido en que esa coordinación debe traducirse en resultados visibles en los municipios. El Segundo Informe representa así algo más que un ejercicio de rendición de cuentas. Para Michoacán, permite observar cuánto puede avanzar una entidad cuando existe una ruta compartida con la Federación y cuando los programas sociales se acompañan de inversión, infraestructura y atención a las causas de la desigualdad.
La siguiente etapa exige mantener esa relación, para Torres Piña, fortalecer a Michoacán significa trabajar de manera coordinada con la presidenta Claudia Sheinbaum y aprovechar cada herramienta federal para convertir inversión y
programas en bienestar para las familias michoacanas.









