Llegará otro Militar a la Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán (2)

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Fecha: 25 de Febrero de 2013 a las 14:44:38

Redacción / Noventa Grados

Morelia, Mich; 25 de febrero de 2013.-Es ya un hecho el relevo institucional en la Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán, quedando como nuevo secretario un militar, se trata del Coronel de Caballería Leopoldo Hernández Bedoy, quien obtuviera su acenso el 20 de noviembre del 2011, y es quien sustituirá a Elías Álvarez Hernández, a partir del 1° de marzo del presente año.

Tras los múltiples rumores que se habían desatado semanas atrás sobre la destitución de Elías Álvarez, por fin se confirma el hecho, por lo que el mando policial federal se encuentra sacando sus pertenecías de las instalaciones de la dicha Secretaría, esto tras ser pedida su renuncia, cosa que le causó gran molestia al secretario de seguridad, pues rechazo una invitación en días pasados que le hizo el gobierno del estado de Tamaulipas para ocupar el mismo cargo.

Cabe mencionar que este será el octavo secretario que tendrá la dependencia michoacana desde que se creo en el año 2004, encabezando la lista Gabriel Mendoza Jiménez, quien renunciara el 21 de abril del año 2006 luego del violento desalojo en la siderúrgica Lázaro Cárdenas que culminó con la muerte de dos mineros.

El General Gonzalo Adalid Mier, fue el siguiente en la lista, quien tomo posesión el 1° de junio del 2006, renunciando el 21 de noviembre del mismo año, esto después de que de manera humillante por instrucciones del Secretario de Gobierno Enrique Bautista, lo desalojaran de las oficinas que ocupaba, después de un motín registrado en el Cereso “David Franco Rodríguez” de Morelia, donde perdieran la vida cuatro defensores de oficio y un reo.

El tercer lugar lo ocupó, el ex diputado perredista Jorge Adolfo Reza Maqueo, quien recibiera el nombramiento con fecha 6 de diciembre del 2006, renunciando al cargo el 15 de febrero del 2008, al entregarle a su excompañera en el Congreso del Estado, Citlalli Fernández González, quien a la vez le entrega la estafeta a la ex Diputada local, Minerva Bautista Gómez, la que se desempeñó en el cargo durante el primer año de gobierno de Leonel Godoy Rangel.

Después de 12 meses a cargo de esta dependencia, Minerva Bautista sufrió un atentado que pudo ser letal. Un comando armado disparó contra su camioneta más de 2 mil 700 veces con armas de alto poder, y detonaron 10 granadas de fragmentación, lo cual no bastó para quitarle la vida, gracias en parte al grueso blindaje de la camioneta que la transportaba luego de asistir a la inauguración de la expo feria Michoacán 2010.

En esta ocasión el blindaje hizo la diferencia. El vehículo en el que viajaba traía un nivel de blindaje tipo cuatro, capaz de contener el plomo de un "Cuerno de Chivo" el fusil de asalto AK- 47.

Por lo que la licenciada Bautista decidió presentar su renuncia a la Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán, el 8 de agosto del 2010, quedando a cargo el General de División DEM retirado, Manuel García Ruiz, a quien le pidieron su renuncia luego de dudar del manejo de recursos, pues el personal policiaco seguido se manifestaba, haciendo paro de labores, argumentando que no se

les pagaba las compensaciones correspondientes a operativos realizados, esto sin contar que les prometió casas, aumentos salariales, etc., haciendo entregas simbólicas de uniformes, patrullas y equipo táctico que nunca recibió el personal policiaco de esta entidad federativa. A pesar de todo esto el General García Ruiz dejo mucho que desear cuando estuvo a cargo de la SSP, además de que tenía a dos de sus yernos incluidos en nóminas, luego de que percibían altos ingresos diversos por honorarios, algunos relacionados con la construcción de un edificio para dicha Secretaría.

Por otro lado según estadísticas, se vio un incremento en el aspecto delictivo, despertando así solo falsas expectativas con este nombramiento militar al frente de la dependencia estatal.

Durante el mandato de García Ruiz se presentaron quejas constantes de los policías en el sentido de que no se les dotaba de elementos mínimos para poder desempeñar su trabajo, como son uniformes y armas, además de que trabajaban en condiciones deficientes en cuanto a sus pagos y prestaciones, que se les entregaban en muchos casos a cuentagotas, además de que se les condicionaba o se les retrasaba hasta 6 meses o más.

Después de Manuel García Ruiz, es nombrado por primera vez un policía federal quedando a cargo el Comisario Elías Álvarez Hernández, especialista en criminalística con formación en diversas agencias nacionales e internacionales, incluyendo el FBI (Federal Bureau of Investigations), en aras de garantizar una eficiente coordinación entre las dos policías, la estatal y la federal, tras el fracaso que en ese sentido significaron los desencuentros Godoy-Calderón.

Quien a su vez también dejo mucho que desear en todos los sentidos, ya que no ha realizado nada de lo que se esperaba, dejando nuevamente al estado con un alza en la delincuencia, pese a sus intentos de operativos en contra de esta.

Provocando además múltiples quejas en contra de esta dependencia, sumando más de 122 en su contra por de abuso de autoridad y uso excesivo de la fuerza por los elementos policiacos.

Ante este escenario, las quejas en contra de la SSP de Michoacán y de sus elementos policiacos, incrementaron en casi un 90 por ciento en lo que va del año. Lo que ha derivado también que la Comisión Estatal de derechos Humanos (CEDH) haya emitido en este periodo, tres recomendaciones a la Secretaría de Seguridad Pública.

Sin conocerse las causas del porqué le fue solicitada su renuncia a Álvarez Hernández, este tendrá que abandonar el mando de la SSP para darle de nuevo paso a un elemento militar, quien recibió ascenso con el grado de Coronel, el 20 de noviembre del año 2011, se trata del C. Coronel de Caballería Leopoldo Hernández Bedoy, siendo este el tercer militar que tomaría las riendas en el aspecto de seguridad en la entidad michoacana, esperando de nueva cuenta que puedan lograr resultados satisfactorios, dignificando la labor del personal proveyéndoles del equipo necesario para no poner en riesgo su integridad, actualizándolos en el aspecto de capacitación, respetando ante todo los derechos de los ciudadanos para que la sociedad vuelva a confiar en dicho instituto armado encargado de garantizar la seguridad del pueblo.