Ciudad de México, a 15 de septiembre 2026.- La adquisición de vivienda es un sueño que millones de familias mexicanas no podrán alcanzar, señaló Armando Tejeda Cid, diputado federal por el Partido Acción Nacional (PAN), al referirse sobre la política habitacional del gobierno federal, que tiene al sector estancado y sin acceso a créditos para la población de menores ingresos.
Tras el anuncio de la presidencia de la República de una inversión del 1.2 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en vivienda, Tejeda Cid señaló que vuelven a ser cifras alegres alejadas de la realidad, debido a que el pago de deuda y el bajo crecimiento del PIB en vivienda, aleja a las familias de poder adquirir un patrimonio.
Detalló que los indicadores oficiales muestran que el sector habitacional permanece prácticamente estancado. En 2019 el PIB real de la vivienda alcanzó 1.252 billones de pesos, mientras que en 2024 se ubicó en 1.239 billones, es decir, aproximadamente uno por ciento por debajo del nivel registrado antes de la pandemia.
“Muchas familias sueñan con tener un techo que los proteja, un espacio para dormir y cuidar a sus hijos. Esto quedará en un anhelo, el actual gobierno federal le ha quitado ese derecho a millones de familias mexicanas, que no podrán comprar una casa, porque se ha vuelto muy costoso, un privilegio para solo pocos”, refirió.
El legislador panista destacó que el problema no se limita al bajo crecimiento del sector, sino también a la capacidad de las familias para acceder a financiamiento, además de la presión que representa el costo de la deuda pública sobre las finanzas nacionales
Al hacer un comparativo, explicó que el costo financiero de la deuda aprobado en el Presupuesto de Egresos de la Federación pasó de 473.1 mil millones de pesos en 2018 a 1.3 billones de pesos para 2027, un incremento de aproximadamente 833 mil millones de pesos. Lo que ejemplifica la presión que la deuda ejerce sobre las finanzas públicas, y que a su vez impide mayor inversión en vivienda digna y de calidad para la población.
Uno de los resultados más graves proviene de los propios indicadores de la política sectorial. El Programa Sectorial de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano se propuso aumentar el porcentaje de población con ingresos de hasta cinco veces el salario mínimo que accedía a créditos hipotecarios de los organismos nacionales de vivienda, de 1.90% en 2018 a una meta de 3.0% en 2024. El indicador descendió a 1.70% en 2019 y 2020, 1.30% en 2021, 0.76% en 2022 y 0.69% en 2023. Entre 2018 y 2023 el acceso cayó 63.7%, y el resultado de 2023 representaba apenas 23% de la meta sexenal.
“Es lamentable que las generaciones de jóvenes ya no busquen la compra de una casa, nueva o usada, porque saben que no podrán adquirir una. Sus ingresos, los requisitos para adquirir un financiamiento, hace que sea un sueño cada vez más lejano para las familias mexicanas. Mientras que la deuda seguirá consumiendo la mayor parte del capital que podría invertirse en necesidades de la población”, consideró.
Tejeda Cid detalló que durante la actual administración federal se plantea un nuevo compromiso de 1.2 millones de viviendas mediante INFONAVIT, 500 mil mediante CONAVI y 100 mil mediante FOVISSSTE, para alcanzar un total de 1.8 millones hacia 2030. Sin embargo, el propio indicador oficial establece que el avance contabiliza viviendas sin terminar o en proceso de construcción.
Armando Tejeda recalcó que los recursos reales para adquisición de casa- habitación pasaron de 2.954 billones de pesos con el gobierno federal del PAN y 2.851 billones con el PRI, a 1.614 billones con AMLO.
Finalmente, el diputado federal expresó que el reto no consiste sólo en anunciar más viviendas nuevas, sino en reconstruir la capacidad real del sistema: concluir las unidades, ubicarlas donde existe necesidad, recuperar el acceso al crédito de la población de menores ingresos y garantizar calidad y asequibilidad. Sin eso, la vivienda seguirá siendo un privilegio y no un derecho al alcance de las familias mexicanas.









