Querétaro, Querétaro, a 2 de abril de 2026.- Durante la celebración del Jueves Santo, Monseñor Fidencio López Plaza, obispo de la Diócesis de Querétaro, invitó a los fieles a contemplar el sacrificio de Jesucristo en la cruz como signo del amor de Dios y a vivir la fe como un camino de reconciliación y paz.
“El Señor se subió a la cruz para mirarte a los ojos y que sientas que te abraza. Sus brazos están abiertos siempre, sus pies trabados para no condenar a nadie. Es el signo del amor de Dios hasta el extremo”.
El obispo, quien acudió a la celebración del Lavatorio de Pies en el que participaron 12 internos, saludó a las religiosas del Centro de Enfermería de Los Andes, así como a los participantes conectados virtualmente desde Granada, el Centro Benítez y San Juan de Dios, además de los asistentes presenciales en el Centro Penitenciario CPI Varonil San José El Alto.
Con un llamado a la humildad, recordó que todos los creyentes son pecadores y que la misa es también un espacio para pedir perdón públicamente. “Jesús decía: el que esté limpio de pecado que tire la primera piedra. Todos somos pecadores”.
Subrayó que la cruz es un símbolo de amor y reconciliación, y exhortó a los católicos a ser “artesanos de la paz”, retomando las palabras del Papa Francisco. “Una obra de arte es irrepetible y se hace amando. Así cada católico debe construir la paz”.
Finalmente, destacó la urgencia de este mensaje en el contexto nacional: “Aquí en México nos surge muchísimo el tema de la paz. Sabemos nuestra historia tan convulsa en los últimos años, entonces la paz siempre, siempre la paz”.









