Morelia, Michoacán, a 08 de junio de 2026.- La Copa Mundial de la FIFA 2026 debe ser una fiesta del deporte y un ejemplo de respeto a los derechos humanos.
A unos días del inicio de la justa deportiva, la Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Michoacán, presidida por Josué Mejía, hace un llamado a que las acciones de organización, atención, seguridad y movilidad vinculadas al Mundial se desarrollen bajo los principios de inclusión, igualdad, accesibilidad, no discriminación y respeto irrestricto a la dignidad humana.
El fútbol tiene la capacidad de unir culturas, comunidades y naciones. Por ello, el Mundial representa una oportunidad para fortalecer valores como la convivencia pacífica, el respeto a la diversidad y la construcción de entornos seguros para todas las personas. Diversos organismos públicos de derechos humanos del país han impulsado acciones y campañas para colocar a las personas en el centro de este acontecimiento internacional.
Aunque Michoacán no será sede oficial de los encuentros mundialistas, su ubicación estratégica, conectividad y vocación turística lo convierten en un espacio de tránsito y estancia para visitantes nacionales y extranjeros. En consecuencia, es fundamental garantizar el acceso a los servicios públicos, la movilidad, la seguridad y una atención libre de cualquier forma de discriminación.
La experiencia internacional demuestra que los grandes eventos deportivos también pueden generar riesgos para los derechos humanos cuando no existen medidas preventivas suficientes. Entre ellos se encuentran la trata de personas, la explotación laboral y sexual, la violencia, la discriminación, las afectaciones a grupos en situación de vulnerabilidad y las restricciones indebidas al ejercicio de libertades fundamentales. Organizaciones y organismos de derechos humanos han advertido sobre la necesidad de mantener mecanismos de vigilancia y protección durante el Mundial 2026.
Por ello, la CEDH Michoacán se suma a la iniciativa #MundialConDerechos y exhorta a las autoridades estatales y municipales a fortalecer las acciones de prevención, protección y atención, con especial énfasis en niñas, niños y adolescentes; mujeres; personas con discapacidad; personas adultas mayores; pueblos y comunidades indígenas; personas migrantes y quienes se encuentren en contextos de movilidad humana.
Asimismo, la Comisión mantendrá acciones de observación, orientación y acompañamiento institucional, y pone a disposición de la población sus mecanismos de atención y recepción de quejas a través de sus Visitadurías Regionales, para atender cualquier situación que pudiera implicar una vulneración a los derechos humanos.
La grandeza de un Mundial no debe medirse únicamente por la derrama económica, la afluencia turística o la infraestructura que deja a su paso. Su verdadero legado debe reflejarse en la capacidad de construir sociedades más incluyentes, seguras y respetuosas de la dignidad de las personas.
Porque la grandeza del deporte también se mide por el respeto a los derechos humanos. Jugar limpio también es jugar con derechos.









