Querétaro, Querétaro, a 8 de septiembre 2026.- A un año de las intensas precipitaciones que dejaron bajo el agua a más de una docena de colonias y evidenciaron el rezago en la infraestructura de la capital queretana, las obras de mitigación pluvial en la zona de Peñuelas reportan un avance superior al 50 por ciento, confirmó Álvaro Ugalde Chaparro, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) Querétaro.
Detalló que, el proyecto busca poner fin al riesgo constante que enfrentan miles de familias durante la temporada de huracanes.
“El proyecto integral, ejecutado de manera coordinada entre el gobierno estatal y el municipal, surgió como una respuesta urgente ante las imágenes que el año pasado sacudieron a la entidad en donde vimos calles levantadas por la fuerza de la corriente, vehículos arrastrados y un severo impacto al patrimonio de los ciudadanos”.
De acuerdo con el líder de los constructores, la ciudad había crecido a un ritmo exponencial, pero las tuberías y drenajes seguían operando con diseños obsoletos de hace más de una década.
Destacó que la estrategia técnica para resolver esta crisis se dividió en dos frentes. El primero, denominado Bordo Los Cuates 1 y 2, ubicado en la parte alta de Peñuelas, concluyó al 100 por ciento hace un mes tras ser ejecutado por el gobierno estatal y entregado al municipio para su operación.
“Este bordo funciona como una zona de captación que recibe los escurrimientos de los cerros y disminuye drásticamente la velocidad del agua”.
Además, el segundo frente, actualmente en ejecución por parte del municipio, es la modernización del Dren Peñuelas. Ugalde explicó que esta obra, que hoy registra un avance de entre el 45 y el 50 por ciento, consiste en la construcción de un canal de concreto tipo cajón rectangular.
"Antes el agua bajaba con tanta velocidad que levantaba los empedrados. Hoy, la infraestructura capta el agua en el bordo y la conduce de manera controlada por este dren hasta el parque Querétaro 2000, reduciendo el impacto en la superficie donde se encuentran las colonias afectadas".
Adelantó que, se espera que el cajón de concreto quede concluido en aproximadamente un mes, para posteriormente colar la superficie de rodamiento (concreto o asfalto) en los próximos dos meses, integrando la obra pluvial de manera subterránea a la vialidad.
"Las molestias pasan, la obra se queda"
Frente a las críticas por el caos vial, el polvo y el material de construcción expuesto, Álvaro Ugalde reconoció el cansancio de la ciudadanía, pero hizo un llamado a la paciencia.
“Para el sector de la construcción, las molestias generadas durante estos meses de intervención son un precio bajo frente a la garantía de salvaguardar la vida y los bienes de las familias. Una vez que la vialidad sea reabierta y el dren quede completamente enterrado, la infraestructura pasará desapercibida para el habitante y el conductor cotidiano, pero su capacidad conductiva será la diferencia entre una lluvia ordinaria y una nueva catástrofe”.









