Morelia , Michoacán, a 13 de junio 2026.– El Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM) denunció que el sistema de certificación y acreditación de las rondas comunales, conocidas como kuarichas, opera a un "paso de tortuga" que deja desprotegidas a las comunidades frente al crimen organizado.
Pavel Ulianov Guzmán, vocero de la organización, calificó el proceso como lento, burocrático y ajeno a la realidad de los pueblos originarios.
De los 51 consejos de gobierno comunal que existen actualmente en el estado, apenas el 60 por ciento cuenta con la capacitación y certificación correspondiente. El 40 por ciento restante se encuentra atrapado en un proceso administrativo que puede durar hasta dos años.
Ulianov Guzmán criticó que el diseño de certificación está pensado para municipios y no para comunidades indígenas.
"El problema es la totalidad del sistema... en dos años una comunidad no puede estar desarmada", sentenció el vocero. Detalló que, mientras se cumple el trámite, la Secretaría de Seguridad Pública únicamente les facilita cuatro armas cortas, una fuerza de reacción insuficiente ante las amenazas que enfrentan.
Además del tiempo de espera, el vocero lamentó que las capacitaciones se centralicen en Morelia y carezcan de instructores especializados en derechos colectivos, usos y costumbres.
"En el sistema estatal la máxima autoridad es el secretario de Seguridad; en las comunidades es la Asamblea General, y ella puede quitar o poner elementos en cualquier momento. Son visiones diferentes", explicó.
El vocero del CSIM también enlistó una serie de promesas incumplidas por el gobierno federal y estatal, entre las que destacan la reducción del fondo Fortapaz (de un millón a 800 mil pesos este año) y la falta de seguros de vida para los integrantes de las rondas. Advirtió que, ante la desatención, las comunidades se defenderán "como puedan".









