Morelia, Michoacán, a 3 de junio 2026.– En una escalada de tensiones entre las dirigencias estatales del PRD y el PRI, Octavio Ocampo Córdova calificó al líder priista, Guillermo Valencia Reyes, como un político “banquetero, caguamero y huevón”, luego de que este último lo señalara por presuntos vínculos con grupos delictivos.
El diputado local y dirigente del Sol Azteca retó a Valencia Reyes a presentar pruebas ante las instancias legales y no limitarse a realizar señalamientos “al aire” que, según dijo, responden a la desesperación por el nulo crecimiento del PRI en la entidad.
“Es un personaje que acostumbra hacer esos señalamientos. Quien hace una acusación está obligado a probarlo. Si él tiene una prueba donde tenga una fotografía, un video, un dicho incluso de un criminal, pues entonces tendría la razón; no la tiene, tiene patadas de ahogado”, sentenció Ocampo Córdova.
El líder perredista responsabilizó al priístas directamente por cualquier agresión que pudiera sufrir él o su familia.
“Yo no me voy a callar y lo hago responsable de cualquier cosa que le pase a mí y a mi familia. No es correcto que haga estas acusaciones”, puntualizó, al tiempo que describió el estilo de su homólogo como una “política de esa naturaleza” que no comparte. “Es un político banquetero, caguamero, huevón, que no sale al territorio, que lo único que intenta hacer es una política de esa naturaleza”.
En un contraataque directo, Octavio Ocampo dijo en entrevista que habrá que recordar el pasado de Guillermo Valencia como alcalde del municipio de Tepalcatepec.
“Él sí es una persona muy peligrosa porque tiene amistades que están relacionadas con el crimen organizado. Él fue el enlace de Jesús Reyna con el grupo criminal que estaba. El líder de ese grupo criminal lo dijo en una entrevista”, acusó el perredista, refiriendo que los videos de dichos señalamientos son de carácter público.
Finalmente, Ocampo Córdova aseguró que su administración como presidente municipal fue limpia y que estos ataques surgieron a raíz del pasado proceso electoral en Irimbo, donde el PRD obtuvo la victoria, lo que habría detonado la animadversión del líder del tricolor.









