Aniversario impune del asesinato de Chavo Bastida, alcalde de Tacámbaro, Michoacán: su círculo más cercano, investigado por FGR por operar para Jalisco, más fuerte que nunca y prepara candidato para 2027

Aniversario impune del asesinato de Chavo Bastida, alcalde de Tacámbaro, Michoacán: su círculo más cercano, investigado por FGR por operar para Jalisco, más fuerte que nunca y prepara candidato para 2027
Autor: Redacción / Noventa Grados | Fecha: 7 de Junio de 2026 a las 22:31:25

Tacámbaro, Mich., a 7 de junio de 2027.— Un año después del asesinato de Salvador “Chavo” Bastida García, el único integrante de su círculo político que dejó de ocupar una posición de poder fue él mismo. Mientras el alcalde fue ejecutado dentro de su camioneta blindada y su homicidio sigue sin esclarecerse plenamente, el resto de los funcionarios y operadores cercanos que fueron alcanzados por una investigación de la Fiscalía General de la República por presuntos nexos con la delincuencia organizada continúa vigente, conserva influencia política e incluso comienza a perfilar una nueva apuesta electoral para 2027.

El 5 de junio de 2025, Salvador “Chavo” Bastida García fue asesinado a balazos cuando llegaba a su domicilio en Tacámbaro, Michoacán. Viajaba en una camioneta blindada pero el ataque vino desde dentro. Murió junto con un elemento de la Guardia Civil que se desempeñaba como escolta y chofer.

El ataque ocurrió prácticamente frente a su casa y a menos de cincuenta metros del sitio donde, en octubre de 2023, un atentado relacionado con la familia del entonces alcalde Artemio Moriya dejó cinco personas muertas, entre ellas una madre buscadora.

Doce meses después, el homicidio del presidente municipal sigue envuelto en dudas.

Pero quizá la mayor interrogante no sea quién ordenó el crimen.

La pregunta que hoy se hacen numerosos habitantes de Tacámbaro es otra:

¿Cómo es que el círculo político más cercano a Chava Bastida no solo sobrevivió a su asesinato, sino que parece haber salido fortalecido?

EL ESCÁNDALO COMENZÓ ANTES DEL HOMICIDIO

La historia no empezó con los disparos. Comenzó meses antes.

El 22 de noviembre de 2024, Grupo Reforma reveló que el entonces tesorero municipal, Ramón Raudel Campos Murillo, había sido detenido y condenado en Estados Unidos por delitos relacionados con el transporte de mujeres y menores de edad para fines de prostitución.

La información sacudió a Tacámbaro.

Raudel había llegado al Ayuntamiento como uno de los hombres cercanos a Salvador Bastida y se incorporó activamente en su proyecto político tan solo unos meses después de estar en la cárcel. 

Un día después de la publicación de Reforma, el 23 de noviembre, Raudel ofreció una conferencia de prensa donde negó los señalamientos, pero anunció su renuncia al cargo.

Parecía que el escándalo terminaría ahí, pero ocurrió exactamente lo contrario.

LA FGR ENTRÓ EN ESCENA

El 29 de noviembre de 2024, Grupo Reforma publicó un nuevo reporte que elevó el caso a otro nivel.

La Fiscalía General de la República confirmó el inicio de una carpeta de investigación derivada de denuncias recibidas en el Centro de Denuncia y Atención Ciudadana (CEDAC).

De acuerdo con la información difundida por el propio órgano investigador, las denuncias advertían que: "Funcionarios del Ayuntamiento de Tacámbaro forman parte de una asociación que realiza reuniones habituales, consensadas y establecidas con miembros de la delincuencia organizada con fines delictuosos".

No se trataba únicamente de versiones políticas.

La FGR informó que había abierto una carpeta de investigación y que la Fiscalía Especializada de Control Regional desarrollaba las diligencias correspondientes.

Posteriormente trascendió que entre los funcionarios alcanzados por esa investigación figuraban:

  • Salvador “Chavo” Bastida García.
  • Ramón Raudel Campos Murillo.
  • Edgar Raúl Flores Silva, director de Seguridad Pública.
  • Gabriel Villaseñor Zamudio, subdirector de Seguridad Pública.

Hasta el momento no existe una resolución judicial que establezca responsabilidades penales contra ellos por esos hechos. Sin embargo, tampoco existe información pública que indique que aquella investigación haya sido cerrada o desestimada.

Hoy los tres, menos Chavo Bastida, conservan su poder e influencia o lo han aumentado.

RAUDEL: EL HOMBRE QUE NUNCA SE FUE

Aunque dejó formalmente la Tesorería, Ramón Raudel Campos Murillo nunca desapareció de la vida pública de Tacámbaro. Por el contrario.

Actualmente funge como dirigente municipal del Partido del Trabajo y sin ostentar cargo público alguno continúa apareciendo en inauguraciones de obra pública.Participa en recorridos oficiales. Asiste a torneos deportivos y eventos organizados por el Ayuntamiento.

Se le observa junto al presidente municipal Alejandro Fuerte García y junto a la regidora Yesenia Díaz Barrera.

En los hechos, sigue siendo uno de los personajes con mayor presencia dentro del grupo político que gobierna el municipio.

EL VIDEO QUE ALIMENTÓ LA POLÉMICA

La controversia sobre Raudel creció todavía más cuando Reforma publicó que el entonces tesorero “habría aparecido”en un video difundido años atrás por una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación.

En esa grabación, hombres armados anunciaban su incursión en Tacámbaro y agradecían a Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, por las armas y el apoyo recibido para fortalecer al grupo.

El medio utilizó deliberadamente el término “habría”, por lo que la identificación no quedó establecida como un hecho judicialmente acreditado.

Sin embargo, el señalamiento fue retomado por diversos medios nacionales y regionales y nunca recibió una aclaración oficial definitiva.

LOS ENCARGADOS DE LA SEGURIDAD SIGUEN EN FUNCIONES

Otro aspecto que llama la atención es que los mandos de seguridad pública cuyos nombres aparecieron en publicaciones relacionadas con la investigación federal permanecen vinculados a las tareas de seguridad del municipio.

Edgar Raúl Flores Silva y Gabriel Villaseñor Zamudio continúan ocupando posiciones relevantes.

Destaca que en septiembre de 2024, el entonces tesorero Raudel Campos y el director de Protección Civil, Alejandro Fuerte, presentaron a nombre del Ayuntamiento y en ausencia del alcalde Salvador Bastida, a Edgar Raúl Flores y Gabriel Villaseñor como los nuevos encargados de la seguridad en el municipio.

La permanencia de esos funcionarios no ha sido acompañada de una explicación pública detallada, pese a que la investigación federal colocó bajo escrutinio precisamente la relación entre autoridades municipales y presuntos integrantes de la delincuencia organizada.

EL EXTRAÑO RELEVO EN EL CABILDO

Mientras el expediente federal avanzaba y la administración enfrentaba una crisis política, otro movimiento ocurrió casi en silencio.

La regidora Silvia Aguilar Saldívar solicitó licencia definitiva.

El alcalde Alejandro Fuerte explicó posteriormente que la decisión obedecía a problemas de salud y a que la presión propia del cargo ya no podía ser soportada.

Sin embargo, el dictamen aprobado por el Congreso del Estado contiene una fecha reveladora.

La ausencia definitiva había sido comunicada desde el 13 de marzo de 2025 por el propio Salvador Bastida.

Es decir, casi tres meses antes de ser asesinado. Pese a ello, la sustitución se concretó hasta octubre. La demora nunca fue explicada ampliamente.

LA LLEGADA DE YESENIA DÍAZ

La regiduría quedó vacante sin contar con suplente registrada ante el Instituto Electoral de Michoacán.

Ante ese escenario, la dirigencia estatal del Partido del Trabajo propuso a Yesenia Díaz Barrera para ocupar el cargo.

La propuesta fue impulsada por Reginaldo Sandoval Flores y otros integrantes de la Coordinadora Estatal petista.

El Congreso aprobó la designación. Pero existía un dato imposible de ignorar: Yesenia Díaz es esposa de Ramón Raudel Campos Murillo.

Así, mientras el extesorero sentenciado en EEUU por trata de mujeres, ligado a la Mara Salvatrucha y el CJNG, abandonaba formalmente el Ayuntamiento, su entorno familiar obtenía una posición dentro del Cabildo.

EL PODER QUE CAMBIÓ DE ROSTRO

En Tacámbaro son cada vez más frecuentes las voces que sostienen que Raudel nunca abandonó realmente la operación política.

No existe información pública que acredite que tome decisiones administrativas.

Sin embargo, su presencia constante en actos oficiales, su liderazgo partidista y la posición que hoy ocupa su esposa dentro del Cabildo alimentan la percepción de que continúa siendo una figura de influencia dentro del grupo gobernante.

LA NOCHE QUE TODAVÍA NO ENCUENTRA RESPUESTAS

El asesinato de Salvador Bastida también deja preguntas abiertas. Vecinos entrevistados por medios nacionales afirmaron que la reacción policial fue inusualmente lenta y que incluso al día siguiente de, atentado, la Dirección de Seguridad Pública permaneció cerrada.

“Siempre llegan con su escandalazo y rápido… ahora no”, relató una testigo.

¿Por qué el esquema de protección no evitó el atentado?

¿Por qué la respuesta tardó, según los testimonios?

¿Quién coordinaba operativamente la seguridad municipal esa noche?

Son preguntas que siguen sin una respuesta pública convincente.

RUMBO A 2027

Mientras el expediente por el homicidio permanece abierto y la investigación federal continúa proyectando su sombra sobre el pasado reciente del Ayuntamiento, una nueva pieza parece acomodarse en el tablero político.

Dentro de Tacámbaro crece la versión de que Yesenia Díaz Barrera podría convertirse en la apuesta del grupo cercano a Raudel Campos para buscar la Presidencia Municipal en 2027.

No existe hasta ahora un anuncio oficial que confirme esa intención.

Pero la secuencia política resulta, cuando menos, llamativa: 

El tesorero renuncia en medio del escándalo.

La FGR abre una carpeta de investigación derivada de denuncias que señalaban reuniones habituales de funcionarios municipales con integrantes de la delincuencia organizada.

El alcalde investigado es asesinado meses después.

Los mandos de seguridad mencionados en reportes sobre esa investigación permanecen en funciones.

Raudel continúa encabezando el Partido del Trabajo municipal y participando en actos oficiales.

Su esposa ocupa hoy una regiduría obtenida tras una sustitución extraordinaria.

Y el mismo grupo político comienza a ser señalado en el municipio como el posible impulsor de una nueva candidatura para conservar el poder.

A un año del asesinato de Salvador “Chavo” Bastida, la impunidad ya no solo se mide por la ausencia de una sentencia, sino también por la permanencia intacta de las estructuras políticas que rodearon al alcalde hasta el último día de su vida y por las preguntas que, pese al tiempo transcurrido, nadie ha respondido

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