Morelia, Michoacán, a 1 de abril de 2026.— El Lago de Zirahuén
"agoniza lentamente" por una red de extracciones clandestinas de agua que originaron la pérdida en el nivel de hasta 25 metros de extensión en algunas zonas, denunciaron comuneros de dicha comunidad.
Agregaron que diariamente detectan alrededor de 50 pipas de agua que extraen el vital líquido de manera clandestina e igual número de bombas.
Indicaron que son decenas de denuncias interpuestas ante la Comisión Nacional del Agua sobre la sustracción ilegal, pero no han obtenido respuesta de la dependencia federal, por lo que solicitaron apoyo de otras instituciones para detener la merma del manto acuífero.
"La Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) se ha convertido en cómplice al ignorar denuncias de larga data y otorgar permisos que violan flagrantemente el derecho al agua del pueblo... les dan el permiso bajo el argumento de utilizar el agua para uso doméstico, pero lo ocupan para el riego de cosechas", detallaron que las denuncias interpuestas son desde el año 2015 por invasión de zona federal y han sido sistemáticamente ignoradas con pretextos de falta de personal.
En rueda de prensa señalaron que el agua robada alimenta directamente el riego de vastas extensiones de aguacate y berries. Los comuneros sospechan que detrás de estas operaciones se encuentran "grupos criminales", aprovechando la vulnerabilidad territorial.
La comunidad, que ya sufre por la contaminación de drenajes y la privatización de zonas federales, se declara en estado de emergencia.
"Queremos hacer algo antes de que se acabe el agua, cuando ya no podamos hacer nada", indicaron.
Exigieron la instalación inmediata de una mesa de trabajo interinstitucional para regularizar y cancelar las extracciones ilegales de agua.









