Ciudad de México, 20 de septiembre de 2026.- Un fenómeno atmosférico con alto potencial para evolucionar a ciclón mantiene en alerta a los tres niveles de gobierno. El disturbio, ubicado en las aguas del Pacífico oriental, acecha actualmente el sur del litoral de Michoacán, Colima y Jalisco, amenazando con desatar precipitaciones de gran intensidad y marejadas peligrosas.
Impacto en costas y afectaciones nacionales El desarrollo de este sistema provocará olas que alcanzarán entre 1.5 y 2.5 metros de altura en las playas de Guerrero, Michoacán, Colima y Jalisco. Sin embargo, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) advirtió que la inestabilidad climática no se limitará a la costa occidental.
La interacción con otros fenómenos en el sureste del país desencadenará tormentas severas en Yucatán, Campeche, Chiapas y Oaxaca. Asimismo, se anticipan aguaceros fuertes acompañados de actividad eléctrica en diversas zonas del norte, noroeste, centro y sureste, impactando directamente al Valle de México y al resto de la península yucateca.
Riesgos inminentes y medidas de supervivencia La severidad del pronóstico trae consigo un alto riesgo de inundaciones urbanas, desbordamiento de cauces, poca visibilidad en carreteras, además del colapso de vegetación y deslaves en zonas montañosas. Ante este panorama, se pide a la ciudadanía acatar las siguientes instrucciones:
Abstenerse de atravesar corrientes de agua o vialidades inundadas, sin importar qué tan superficiales parezcan.
Mantenerse alejado de estructuras metálicas, postes, árboles y cuerpos acuáticos durante el paso de tormentas eléctricas.
En áreas de laderas, vigilar señales de deslizamientos como árboles ladeados, escurrimientos anómalos o grietas en la tierra, y evacuar si se ordena.
Despejar el drenaje público y las calles de basura para mitigar encharcamientos, así como asegurar objetos que puedan salir proyectados por ráfagas de viento.
Preparar un kit de emergencia que contenga agua, radio, linterna y papeles vitales.
Para el sector pesquero y los habitantes de las zonas costeras de Jalisco, Colima, Michoacán y Guerrero, la directriz es clara: no ingresar al mar, acatar las restricciones de navegación y alejarse de malecones o áreas expuestas ante el incremento del oleaje.
Despliegue de dependencias federales Para garantizar una reacción inmediata ante posibles desastres, el aparato gubernamental ha activado sus mecanismos de respuesta. La vigilancia permanente y los operativos preventivos están siendo coordinados por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) a través de la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC).
En este esfuerzo unificado también participan activamente la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), la Secretaría de Marina (Marina), la Comisión Nacional del Agua (Conagua), la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT).









